Tijuana ocupa el quinto lugar en feminicidios en México

En respuesta a la ola de violencia de género que sufre Baja California, el Instituto Municipal de la Mujer (IMMUJER) de Tijuana, ha puesto en marcha programas como los “punto naranja” para que las mujeres tengan lugares donde puedan pedir auxilio en caso de cualquier emergencia. 

En el marco del 19 aniversario del Instituto, éste ha establecido alianzas con diversas firmas comerciales, entre ellas la cadena de gasolineras Rendichicas, en cuyas estaciones de servicio se llevó a cabo un simulacro para demostrar el funcionamiento de los puntos y los botones de emergencia que han sido instalados en las gasolineras. 

Según se informó, hasta el momento en Tijuana se han instalado 293 puntos naranja para crear espacios seguros a la mujer, la mayoría instalado en estaciones de servicio, casinos, estaciones de bomberos y delegaciones del municipio. 

Patricia Saharagui, directora de relaciones públicas de la cadena de gasolineras, quien estuvo presente en el evento, aseguró que este tipo de simulacros buscan sensibilizar a la sociedad sobre la violencia de género. 

“Que nuestras estaciones sean ‘Punto Naranja’ es muy importante para refrendar nuestra responsabilidad social con las mujeres, porque nos ha permitido aportar un granito de arena para su seguridad y además continúa empoderando a nuestras Rendichicas, quienes también aplican estos conocimientos para detectar y resolver situaciones en casa o incluso cuando se pudieran dar con alguno de sus clientes en la estación”, expuso. 

Sin embargo, señaló que los puntos naranja tampoco son la solución a los niveles de violencia, puesto que se necesitan programas que ataquen las causas y no las consecuencias. 

“Definitivamente falta mucho por hacer en México respecto a la erradicación de la violencia de género, pero hoy dimos un paso más hacia la sensibilización y visualización del tema que se ha vuelto parte de nuestro día a día, aunque todavía para algunos parezca increíble”, afirmó. 

Actualmente, Tijuana ocupa el quinto lugar en feminicidios en el país y el estado de Baja California, el número uno en este rubro.