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Juan Manuel Muñoz Luévano "El Mono" y su hijo Luis Javier Muñoz Ayup tenían una debilidad por los relojes suizos de alta gama con los que, según hallazgos de la Policía de España, recurrían al lavado de activos

De acuerdo a Reforma, un informe de la Policía de España da cuenta de la colección de relojes de lujo de Luis Javier Muñoz Ayup, hijo de "El Mono" Muñoz, presunto cerebro financiero de Los Zetas.

Juan Manuel Muñoz Luévano "El Mono" y su hijo Luis Javier Muñoz Ayup tenían una debilidad por los relojes suizos de alta gama con los que, según hallazgos de la Policía de España, recurrían al lavado de activos.

En un cateo a sus domicilios en este país, la Policía española encontró a los coahuilenses al menos 23 relojes con un valor de más de 30 millones de pesos.

Identificado por la justicia de Estados Unidos como el máximo operador financiero de la organización criminal de Los Zetas, "El Mono" comenzó a armar su colección en 2014 con compras en tiendas departamentales de Madrid, según lo indican tickets de compra hallados en un cateo a dos de sus domicilios en el país ibérico.

Audemars Piguet, Rolex, Omega y Hublot eran sus marcas favoritas, pero también los relojes Cartier, Montblanc y Bulgari, revela el informe 31.929/'18 UDEF-BLA, entregado por la Policía española a un juez de instrucción de Madrid.

 

Padre e hijo viajaban a Suiza muy probablemente con el único propósito de adquirir los modelos de su preferencia, algunos de hasta 15 mil euros -unos 328 mil pesos-, pues incluso los consideraban el regalo ideal.

Añaden que Los relojes que compraron en tiendas departamentales de Madrid costaban entre 5 mil 150 y 5 mil 740 euros -un rango de 112 mil a 125 mil pesos.

El hijo de "El Mono" tenía un Audemars Piguet con esfera negra y roja, valuado en 14 mil 900 euros, y otro de la misma marca en oro, cuyo precio fluctúa entre los 15 y 20 mil euros, es decir, hasta 437 mil pesos.

En lo que a primera vista parece sólo una ostentación de poder y riqueza, los investigadores que seguían la huella de "El Mono" en España observaron otro propósito claramente calculado: invertir las ganancias de la droga para lavar el dinero y moverlo con menor riesgo.

El 18 de marzo de 2016 catearon los domicilios de "El Mono" en Alcobendas, al norte de Madrid, y en Salamanca, y los policías no encontraron ninguno de estos artículos, pero sí una especie de contabilidad del dinero invertido.

Con información de Reforma