Alejandro Gertz denunció que la muerte fue por maltrato. Especial
En 2015, el funcionario denunció a la pareja de su hermano Federico y a las hijas de ella por su asesinato

CDMX.- La muerte del abogado Federico Gertz, hermano del fiscal general de México, Alejandro Gertz, sigue dando que hablar. Abogado y contable, el hermano del fiscal murió en CdMx en septiembre de 2015. Tenía 82 años. El estudio de los forenses señaló como causa una “congestión visceral generalizada”. Pero Alejandro Gertz, que entonces dirigía la Universidad de las Américas, denunció que había resultado del maltrato infringido por parte de la pareja de Federico y las hijas de esta. En aquel entonces, Gertz señaló que la fiscalía evitaba investigar el caso por asuntos políticos. Ahora, cinco años después, una de las hijas está en prisión acusada de homicidio.

Durante años, el fiscal Gertz criticó que el único motivo por el que las denunciadas no estaban en prisión era su parentesco con Alfredo del Mazo, primo del entonces presidente, Enrique Peña Nieto, aspirante al gobierno del Estado de México: la nieta de la pareja de su hermano Federico es la esposa de Del Mazo. Gertz argumentaba que el aparato de EPN, coludido con las autoridades, encabezadas por Miguel Mancera, estaban tapando el escándalo. “Lo que se buscaba era proteger al señor que quería ser gobernador y que no quería un escándalo a ningún precio en una situación de esta naturaleza”, dijo Gertz.

El País ha accedido a documentos del caso de Gertz contra su familia política, desde la denuncia, registrada por el abogado de Gertz, Javier Coello Trejo, en agosto de 2015, hasta el auto de prisión contra una de las hijas de la pareja de Federico, Alejandra Cuevas, el pasado 16 de octubre. Alejandra Cuevas es la tía de la esposa de Del Mazo. La documentación dibuja las tiranteces entre Alejandro Gertz y sus abogados y el sistema de justicia. Primero, cuando los fiscales decidieron no actuar contra la pareja y las hijas de Federico Gertz. Y ahora, cuando una juez ha decidido mandar a prisión a una de las hijas.

Todo empezó en agosto de 2015. El día 24, Laura Morán, pareja de Federico, llamó a Alejandro Gertz. Le dijo que su hermano estaba muy mal, con neumonía. Gertz, extrañado, fue a la casa de su hermano. Se habían visto no hacía tres semanas y Federico “se encontraba perfectamente”, según dijo el propio Gertz en un escrito que su abogado, Jesús Coello, presentó ante la fiscalía. Cuando llegó, lo vio medio inconsciente, en la cama, “en estado de abandono y sin atención médica acorde a su situación”. Alejandro Gertz mandó a varios especialistas a la casa. Los médicos atendieron a Federico, le pusieron una sonda para alimentarlo, un catéter y le limpiaron una úlcera que le había salido en la espalda. Ahí empezó la ruptura.

Según el relato de Alejandro Gertz y sus abogados a la fiscalía, Laura Morán y sus hijas, sobre todo Alejandra, insistían en que Federico estaba sufriendo mucho y era mejor dejarle descansar. Tan es así que denuncian que en esos días, las mujeres le arrancaron la sonda que alimentaba al enfermo, para ayudarle a morir. Gertz se negaba y exigió que llevaran a Federico a un hospital.

A finales de agosto, el ahora fiscal mandó al abogado Coello Trejo a la Procuraduría. El letrado presentó el escrito en que denunciaba el intento de homicidio de su hermano y pedía a la agencia investigadora que mandara peritos para que determinara su situación y lo mandaran al hospital. Ella se había negado hasta entonces. En el escrito, Gertz pedía también que se solicitara a la Comisión Nacional Bancaria y de Valores que inmovilizara las cuentas bancarias y de valores de Federico hasta que se resolviera la indagatoria.

En 2017, la investigación sobre paraísos fiscales del Consorcio Internacional de Periodismo de Investigación, ICIJ por sus siglas en inglés, descubrió una sociedad de inversión a nombre de Federico en las Islas Caimán. Su hermano Alejandro era el vicepresidente. EL PAÍS ha tratado de contactar a Javier Coello Trejo, abogado de Gertz, vía mensaje y llamada, pero no ha podido ponerse en contacto con él.

En su declaración de 2015, Alejandra Cuevas, una de las hijas de Morán, hoy presa, niega cualquier implicación en el caso y dice que ella no era la encargada de cuidar a Federico, como señalan Alejandro Gertz y sus abogados. El fiscal general plantea que durante ese mes de agosto, hasta su intervención el día 24, Laura Morán y sobre todo su hija Alejandra fueron las encargadas de Federico, de administrarle tranquilizantes y antipsicóticos que, en último término, empeoraron su situación. Con información de El País