La secretaria general iberoamericana, Rebeca Grynspan. Foto: EFE
En la apertura del II Foro iberoamericano de la Mipyme, que se celebra en Madrid, la segib explicó que en América Latina las mypimes significan el 90% de las unidades productivas, generan cerca del 60% de los empleos y suman una cuarta parte del PIB regional.
Mientras la empresa promedio de un país desarrollado dedica alrededor del 4% de su volumen de ventas a la innovación, en América Latina esa cifra alcanza apenas el 2.5 por ciento"...
Rebeca Grynspan, secretaria general iberoamericana

La secretaria general iberoamericana, Rebeca Grynspan, avisó de las "mayores dificultades" que tienen las mujeres para acceder al crédito que les permita impulsar micro y pequeñas empresas (mipymes), a pesar de en ese tipo de compañías ellas están “sobrerrepresentadas".

En la apertura del II Foro iberoamericano de la Mipyme, que se celebra en Madrid, la segib explicó que en América Latina las mypimes significan el 90% de las unidades productivas, generan cerca del 60% de los empleos y suman una cuarta parte del PIB regional.

De las mipymes aseguró que forman parte "indispensable del tejido económico de Iberoamérica”.

"Se estima que existen alrededor de 57 millones de mipymes en la región que exhiben una gran diversidad entre ellas, las hay desde la típica start-up que produce software para empresas de Silicon Valley, hasta el puesto de frutas y verduras de un grupo de señoras en un mercado", puso como ejemplo.

En ese sentido, la Secretaria recordó que la mayoría de los emprendimientos en América Latina son "emprendimientos de subsistencia”.

Unos emprendimientos que, a su juicio, "demandan políticas muy distintas" que se deben "impulsar para promover el emprendimiento innovador y de alta tecnología que permita dar el salto en la productividad”.

La secretaria general iberoamericana, Rebeca Grynspan. Foto: EFE

Así, señaló a la innovación como uno de los grande retos "comunes", un desafío que "también comparten las grandes empresas”.

"Mientras la empresa promedio de un país desarrollado dedica alrededor del 4% de su volumen de ventas a la innovación, en América Latina esa cifra alcanza apenas el 2.5 por ciento", contextualizó, antes de pedir que se cree "una cultura de la innovación”.

Asimismo, también señaló que "el número de mipyimes que muere en los primeros años es mucho mayor que en otras regiones" y recordó que se "necesita" un "clima de inversiones adecuado" para estas empresas.

Por ello, Grynspan pidió que la región "acelere el paso" porque "hoy no son los peces grandes los que se van a comer a los pequeños, sino los más rápidos y a nosotros nos cuesta acelerar el paso”.

Mientras tanto, el presidente del consejo de empresarios iberoamericanos (CEIB), Antonio Malouf, expresó que las mypimes de Iberoamérica representan un "sector dinámico" que "brindan una alta capacidad de formación de empleo”.

"Son parte de una economía formal que contribuye con mejores salarios e impuestos al desarrollo de los países de Iberoamérica", apostilló antes de reconocer que "todavía hay grandes retos" como el "escaso acceso de fuentes de financiamiento o escasez de información”.

El presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), Juan Rosell, reivindicó por su parte que ser empresario "es bueno" antes de advertir que en esa profesión "el éxito no es automático”.

"Lo importante es que estemos convencidos de que hay que crear empresas, el mundo avanza, qué va a pasar dentro de 10 años nadie lo sabe, lo que es seguro es que hay empresarios que están pensando en cómo quebrar el mercado, en cómo hacer productos más baratos y de mayor calidad", enfatizó.