La CMIC criticó que el gobierno está ejecutando a un ritmo lento los recursos para la inversión pública. Foto: Tomada de Internet
La CMIC criticó que el gobierno está ejecutando a un ritmo lento los recursos para la inversión pública

El sector de la construcción perdió alrededor de 140 mil puestos de empleo entre diciembre de 2019 y este año, de acuerdo con la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC).

A noviembre pasado, los trabajadores registrados ante el IMSS eran 118 mil menos que en el mismo mes de 2019; sin embargo, el acumulado anual sumaba 140 mil 550 plazas menos que en diciembre pasado.

La pandemia del Covid-19, el bajo ejercicio de inversión pública en infraestructura y el desarrollo de obras a cargo de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) ocasionaron que el PIB de la construcción este año vaya a presentar una caída del 15%, la mayor de los últimos 25 años (en 1995 se desplomó el 32.3%), y hayan tenido que cerrar unas 2,000 empresas del sector, de acuerdo con estimaciones de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC).

“Es un momento difícil. Muchas empresas son pymes y si no tienen apoyo financiero y oportuno (porque no son sujetas de crédito) para sostener a sus trabajadores, era imposible que no se dieran los cierres y despidos. No hay obras. Las empresas hicieron un esfuerzo grande y por eso no fueron más. Ahora las empresas afiliadas son cerca de 10,000”, comentó su presidente, Eduardo Ramírez.

 

Así, el sector hila su segundo año consecutivo de cifras negativas (el año pasado cayó el 5%), periodo que coincide con el inicio del gobierno del Presidente Andrés Manuel López Obrador, con quien a la fecha el representante de la cámara no ha podido tener una reunión formal para hablar de la compleja situación.

Otra cifra negativa que compartió en rueda de prensa fue que se dejaron de crear 140,550 empleos.

“Nuestro país vivió un cambio muy importante de régimen político: hubo nuevas reglas y un estancamiento en la inversión pública y privada. Esperábamos una reactivación este año, pero en febrero nos encontramos con la contingencia que nos derivó en grandes problemas adicionales. Aun así esperamos que el próximo año, con las expectativas de inversión que hay podamos retomar el rumbo y crecer el 3% el PIB de la construcción”, agregó Ramírez.

Respecto a los 418,122 millones de pesos de obra pública que plantea el presupuesto de egresos del presente año, el Observatorio de la Industria de la Construcción, con base en información pública, concluyó que hasta octubre pasado se había contratado apenas el 22% del monto aprobado.