Incertidumbre. Las madres de familia se quedaron sin apoyos y las maestras de las estancias están en riesgo de perder sus empleos.
No ha llegado ningún recurso federal a madres de guarderías de El Salto, en el estado de Jalisco

EL SALTO, JAL.- La discapacidad de su esposo y los mil 100 pesos que gana a la semana hacen complicado que Lorena pague la cuota para mantener a sus dos hijas en la estancia Niños emprendedores.

Lorena trabaja desde las 8:00 de la mañana hasta las 6:00 de la tarde en una rosticería de la capital tapatía, Guadalajara. 
Desde enero pasado dejó de recibir el apoyo como parte del programa de Estancias Infantiles. Tampoco ha sido censada por la Secretaría de Bienestar ni se le ha otorgado el apoyo económico para pagar alguna guardería. Dice que no ha recibido ninguna notificación en su domicilio de parte de los “servidores de la nación”, quienes realizan el censo.

Durante dos años obtuvo el apoyo de la Secretaría de Desarrollo Social -hoy del Bienestar- para llevar a Gaby y Érika a una estancia infantil. Sin ese subsidio, Lorena debe pagar dos mil 50 pesos al mes para que sus dos niñas continúen asistiendo a la guardería.

Su esposo, detalla, es sordomudo y trabaja en la misma rosticería que ella. Lorena lamenta que su familia no reciba ningún apoyo gubernamental: el de la estancia infantil ni el de las personas con discapacidad.

“El Gobierno sólo nos habla bonito y no nos da nada. Yo tenía el apoyo para llevar a mis hijas, ahora no tengo dónde dejarlas. Mi esposo y yo trabajamos, mi familia trabaja, no hay quién las cuide. Debo apartar 250 pesos a la semana para poder pagar la estancia y estoy muy limitada de dinero”, dice la señora.

Al igual que Lorena, para Yazmín los primeros cuatro meses del año han sido difíciles porque debe pagar para mantener a su hijo de dos años en la estancia infantil, a la que acude desde hace más de un año para dejar a su niño.

Yazmín trabaja como ejecutiva de ventas en el Aeropuerto Internacional de Guadalajara de las 7:00 de la mañana a las 4:00 de la tarde, pero la mayor parte de la semana sale a las 6:00 de la tarde para acumular tiempo extra y pagar la guardería de su hijo.

“No me alcanza para llevar a mi hijo, también tengo una niña de cinco años y otro niño de siete, a ellos me los cuida una vecina, pero Dorian es más pequeño y lo tengo en la estancia. Mi mamá no lo puede cuidar porque trabaja”, detalla.

Luz María Dueñas, encargada de la estancia infantil “Niños emprendedores”, señala que con el retiro del apoyo del gobierno a estos espacios, su matrícula se redujo de 60 niños a 40 menores en los primeros cuatro meses del año.

Asegura que en dos ocasiones los “servidores de la nación” acudieron para realizar el censo; sin embargo, le preguntaban por niños que hace años habían dejado la guardería: “Llegaron con un listado en el que 50% de los niños ya eran mayores de los cuatro años, que habían estado en 2014, llegaron con un padrón viejo. Al resto sí lo censaron, pero no han buscado a las mamás, no las han censado y no han recibido el apoyo”.

Detalla que está al frente de la estancia “Niños emprendedores” desde hace 10 años y atiende a menores hijos de madres que trabajan en las fábricas de la zona, puesto que se ubica cerca de un área industrial. 

Lamenta que el censo haya tenido este tipo de irregularidades, porque se pone en riesgo que los menores continúen asistiendo a este espacio. “No puede llamar fantasma a niños que por regla rebasaron la edad establecida para ser recibidos en las estancias y que por eso ya no asistieron. El censo está manipulado”, enfatiza Dueñas.

Las anomalías en el censo también fueron denunciadas en otras entidades de la República, como Sinaloa. 

‘NUNCA NOS VISITARON’

El cierre de la estancia “Kidsclub”, de la cual Mónica Rábago es encargada desde 2015, parece inminente. Desde que cambió la forma de entrega de estos apoyos el número de niños inscritos disminuyó a la mitad, despidió a maestras, redujo gastos y aun así el poco dinero que entra es insuficiente para cubrir la nómina.

Mónica asegura que su estancia, ubicada en el municipio de Ahome, en Sinaloa no fue censada. Ningún servidor acudió para corroborar que el número de menores que aparecía en el padrón coincidiera con los que atendía. 

“Nunca nos visitaron. Los servidores del censo citaban a las mamás en parques para registrarlas, y aquí nunca vinieron a preguntarnos cuántos niños atendíamos”, dice.

Comenta que se enteró del censo porque las mamás de los niños que cuida le comentaron que las habían ido a buscar a su domicilio y a otras que las habían contactado incluso vía Facebook para citarlas en algún parque.

“Me contaron mamás que la habían ido a buscar, pero que preguntaban en otro domicilio. A otras les decían que no estaban en la lista. Me enteré que las citaron en el parque de la Colonia Anáhuac para censarlas, pero no han ido a las casas de todas”, detalla.

El miércoles pasado, María Luisa Albores, titular de la Secretaría de Bienestar, dio a conocer que en el censo de las estancias infantiles 97 mil 180 niños no fueron localizados. La dependencia federal detalló que con el padrón de enero de 2019 se tiene registro de 310 mil 617 niños, de los cuales 203 mil 262 padres de familia, 68.4%, han aceptado las nuevas condiciones del programa.

Como parte del programa se plantea un apoyo mensual de 800 pesos por niño, el cual se entregará de manera bimensual, es decir, recibirán mil 600 pesos, pero para este caso entregarán los recursos correspondientes de enero, febrero, marzo y abril.

Serán 3 mil 200 pesos que se entregarán a los responsables de los menores. La entrega de los apoyos dispersión comenzó el 4 de abril en los diferentes lugares de la República. 

En el caso de niños con alguna discapacidad, el monto bimensual es de 3 mil 600, es decir, 7 mil 200 para la entrega de enero, febrero, marzo y abril.