Mal inicio. El Hospital General del IMSS en Ciudad Acuña lleva más de un año de retraso. Archivo
Detecta la ASF irregularidades en proyecto del IMSS iniciado en 2017

Aunque no se encontraron desvíos de recursos sobresalientes, el Hospital General del IMSS en Ciudad Acuña tiene retrasos importantes en su construcción porque se inició sin los permisos sanitarios respectivos y sin que estuviera concluido el proyecto ejecutivo, determinó la Auditoría Superior de la Federación (ASF) en sus Informes Individuales de la Cuenta Pública 2018.

La ASF concluyó que solamente encontraron una diferencia de 272 mil 100 pesos entre el monto reportado en la Cuenta Pública 2018 como pagado y el monto comprobado en documentos.

El Hospital General de Acuña aún no está concluido, no obstante que dio comienzo en el año 2017 y ahora, en una segunda etapa con el nuevo Gobierno Federal, se espera que pueda estar listo este mes; contará con 90 camas y especialidades.

“Se observó que previamente al inicio de los trabajos no se contó con la totalidad de los permisos necesarios para la ejecución de la obra, ya que no se acreditó la obtención del permiso sanitario para la construcción, acondicionamiento y equipamiento de establecimientos médicos”, señala el informe de la ASF.

Los permisos que le faltaban al momento del inicio de la construcción son los que expide la Comisión Federal para la Prevención de Riesgos Sanitarios (Cofepris), el permiso para la planta de tratamiento de aguas residuales y manejo integral de los residuos peligrosos que otorga la Secretaría del Medio Ambiente del Estado, así como la Manifestación de Impacto Ambiental, el cual no se pudo obtener precisamente porque no contaban con el proyecto ejecutivo terminado.

Tampoco tenían la factibilidad para el servicio de energía eléctrica de la Comisión Federal de Electricidad; la falta de los permisos violaba diferentes legislaciones.

La Auditoría concluyó que les faltó el análisis de costo-beneficio y la autorización de la Dirección Responsable de Obra sobre sustitución muros, que fueron cambiados en su material.

Además la ASF detectó “deficiencias en la planeación y programación de la obra, ya que no se acreditó que se contara con el proyecto ejecutivo totalmente terminado, o bien, con un avance en su desarrollo que permitiera al contratista ejecutar los trabajos hasta su conclusión en forma ininterrumpida”.

La Auditoría concluye que la falta de concordancia entre programa de ejecución convenido y el proyecto ejecutivo, generó la suspensión de los trabajos, pero además que se aumentara el plazo de construcción, se tuvieron que autorizar volúmenes adicionales y conceptos fuera del catálogo original y cancelación de conceptos de obra.

Derivado de esta Auditoría, la ASF pidió el inicio de cuatro Promociones de Responsabilidad Administrativa Sancionatoria, para los responsables de diferentes áreas del IMSS a nivel nacional.