Alejado. Torre López pasa por problemas de salud, en un momento estuvo internado. / Archivo
El ex Gobernador de Coahuila, el priista cercano a los Moreira, tuvo un paso por la administración pública manchado por la corrupción

Cinco años transcurrieron desde que el ex gobernador Jorge Torres López fue fichado por la Agencia Antidrogas (DEA por sus siglas en inglés) como uno de los fugitivos más buscados, luego de ser acusado en una Corte del Sur de Texas de los delitos de lavado de dinero y fraude bancario.

En Coahuila las autoridades aseguraron, una y otra vez, que no tenían ninguna solicitud de detención por parte de la justicia norteamericana. Inclusive, la cuenta de 2.7 millones de dólares que tenía en Bermudas y que según en Estados Unidos provenía de las arcas coahuilenses, para la Fiscalía Estatal, el dinero era una herencia o donación de su padre.

El 6 de diciembre de 2017, el exgobernador Torres López fue internado de emergencia en Saltillo, luego de que sufriera una infarto. Tampoco la autoridad coahuilense movió un dedo para detenerlo. No había solicitud, pese que desde 2014 se lanzó la búsqueda internacional.

El 3 de noviembre, VANGUARDIA publicó que Jorge Torres y su esposa Carlota Llaguno promovieron una demanda para evitar le confiscaran la cuenta en el paraíso fiscal de las Bermudas.

Debido a que enfrentaba el arresto sin garantía de fianza, solicitó declarar ante el Distrito Sur de Texas vía “control remoto” desde México, moción que le fue negada por la jueza de Distrito Janice Ellington, con sede en Corpus Christi, según copia de la demanda civil 2:13-CV-294.

El gobierno presentó una declaración jurada de Luis Reyna, un agente especial del Internal Revenue Service (IRS).

Reyna declaró que con base en registros migratorios, tanto Jorge Torres como su esposa “viajaron rutinariamente” de México a Estados Unidos antes de la presentación de la demanda por la confiscación de la cuenta y la acusación penal. En 2012, Torres viajó nueve veces desde México a los Estados Unidos y en 2013 viajó a los Estados Unidos en cinco ocasiones. La última vez que cruzó la frontera fue el 12 de julio de 2013. Además, Reyna afirmó que Torres y su esposa poseen una residencia ubicada en el Distrito Sur de Texas y varios lotes de tierra en Texas.

En el mismo juicio, la esposa de Jorge Torres solicitó una orden de protección, pero tenía que demostrar que asistir a las declaraciones en Corpus Christi causaría “molestia, vergüenza, opresión, carga o gasto indebido”. Sin embargo, Carlota Llaguno no presentó ninguna prueba en apoyo de su solicitud. Además, según los informes, Llaguno también cuenta con bienes inmuebles en Texas y contrató a un abogado en esa entidad. “Ella parece estar acostumbrada a hacer negocios en el Distrito Sur de Texas”, se lee en el dictamen del 5 de junio de 2014, donde también le fue negada la orden de protección.

Según documentos de la Corte en Texas, desde 2008 Jorge Torres y Javier Villarreal, ex tesorero de Coahuila, abrieron cuentas en el banco J.P Morgan Chase en Brownsville, Texas y discutieron con los banqueros la apertura de múltiples cuentas offshore en Bermudas.

UN INCONDICIONAL DE HUMBERTO MOREIRA

Jorge Torres, próximo a cumplir 65 años, es licenciado en Administración de Empresas por Tecnológico de Monterrey. Siempre fue un incondicional del ex gobernador y ex líder nacional del PRI, Humberto Moreira. Cuando Moreira fue alcalde de Saltillo, Torres López fue su tesorero y contralor. Al asumir la gubernatura (diciembre de 2005), Humberto Moreira lo nombró secretario de Finanzas hasta 2007, cuando asumió la presidencia municipal de Saltillo en sustitución de Fernando de las Fuentes.

En 2010 regresó a la administración estatal como secretario de Desarrollo Social. Finalmente el 4 de enero de 2011, el Congreso lo designó gobernador de Coahuila después que Humberto Moreira solicitara licencia.

Durante su periodo como gobernador, ocurrió la llamada “masacre de Allende”, en la que miembros de los zetas desaparecieron y presuntamente mataron a decenas de personas sin la intervención de ninguna autoridad local.      

SALPICADO POR EL ‘DRAGÓN’

En Estados Unidos, el empresario Luis Carlos Castillo Cervantes, apodado el “Rey de los Dragones”, fue acusado de conspirar para transportar, transmitir, transferir dinero ilegal, fraude bancario y haber sobornado a funcionarios públicos de otro país, robo y malversación de fondos públicos.

Según la justicia estadounidense, Luis Carlos Castillo Cervantes realizó a través de su empresa Rodmax en Estados Unidos, pagos a diferentes gobernadores, entre ellos Jorge Torres López y gobernadores de Aguascalientes y Tamaulipas, así como de Humberto Moreira de Coahuila.

Una declaración ante una Corte Federal con sede en Corpus Christi, donde se acusa a Luis Carlos Castillo Cervantes de haber conspirado en una “sofisticada” red de lavado, se asegura que Castillo pagó 80 millones de pesos en sobornos a Jorge Torres cuando era secretario de Finanzas.

En el juicio, se acusó al ex gobernador Torres López de recibir sobornos por 6.8 millones de dólares por proyectos de pavimentación en Coahuila.

En los documentos se narra que Luis Carlos Castillo ayudó a Jorge Torres a abrir una cuenta en el International Bank en 2008, de donde era accionista de un 7%.

La cuenta de Torres López tenía la dirección de una empresa de Castillo. En esa cuenta, Castillo Cervantes le depositó 730 mil dólares a Jorge Torres en menos de 6 meses, dinero con el cual el exgobernador después compraría una propiedad en Montgomery, Texas.

Jorge Torres creó empresas fantasmas para perder el rastro de la operación. Inclusive, en la investigación se consigna que al menos dos cheques tenían la leyenda “Misión Coahuila”.

Vivir entre escándalos

Durante su periodo como Gobernador interino, tuvo lugar la Masacre de Allende.

Junto con Javier Villarreal, Torres López es acusado de complicidad con el ex gobernador Humberto Moreira para transferir 35 millones de dólares del erario de Coahuila a cuentas particulares en Texas y las Bermudas.

Autoridades estiman que con ese dinero adquirieron propiedades en San Antonio, Brownsville y la Isla del Padre.

Estados Unidos le confiscó a Jorge Torres 2.8 millones de dólares que tenía depositados en el extranjero

La DEA emitió una ficha de búsqueda contra Torres López por el delito de lavado de dinero

En Coahuila se le inició una investigación por enriquecimiento ilícito, pero se acreditó que esos recursos (3 millones de pesos) provenían de una supuesta donación de su padre.