Foto: tomada de video
Ciudadanos manifestaron que tenían horas en la fila, y tras una larga espera les comunicaron que ya no recibirían el biológico, pues por este día se habían agotado y los atenderían hasta el siguiente día

 

Aun cuando la jornada del segundo día de vacunación contra el COVID-19 en la Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro (UAAAN), ya había concluido, ni autoridades del Gobierno Federal ni los elementos de la Policía Municipal ubicados en las avenidas troncales en la fila hacia el módulo, le comunicaron a la población que podía retirarse y regresar al día siguiente.

Fue poco después de las 15:00 horas de este martes cuando la coordinación del Gobierno federal en el módulo instalado al sur de la ciudad, dio a conocer que ya se había concluido con el registro de las cuatro mil personas que recibirían la dosis enviadas para este segundo día de la jornada.

En la fila, había personas que llegaron desde las 9 de la mañana de este martes, y de acuerdo con sus reclamos, no fue hasta que llegaron al primer filtro de ingreso cuando les comunicaron que no serían vacunados en este día.

Primero, la coordinación del módulo informó que la atención se daría hasta las 8 de la noche, y poco después, el tiempo se acordó para las 4 de la tarde. Así, quienes se formaron desde las seis de la mañana, lograron concluir con su procedimiento poco después de las 14:30 del mismo día.

La falta de comunicación, llevó a que un grupo de personas manifestara su inconformidad a las afueras de la Narro, provocando un cierre parcial por parte del circuito de seguridad, que afectó por varios minutos a las personas que estaban haciendo fila para salir del recinto universitario.

“Agarré la fila desde el Colegio San José y a la entrada -en la carpa de recepción del Gobierno Federal- nos dijeron que ya no había vacunas, que viniéramos mañana y si queríamos ser de los primeros nos quedáramos a dormir toda la noche, yo les dije que soy una mujer con problemas de salud. Tengo los pies hinchados, presión alta, diabetes, son muchas horas”, dijo Mónica Govea.

 

Sobre ello, otro de los organizadores manifestó que a lo largo del día, no se había logrado una verdadera coordinación con la Policía Municipal para ayudar a la delimitación de las personas que sí pudieran haber sido atendidas durante el día, mientras que los otros podrían permanecer en la fila bajo su propio riesgo.

Como parte una la solución inmediata, pero para poca población, el coordinador del módulo fue comunicado que en el módulo de Ciudad Universitaria, al otro extremo de la ciudad, podrían recibir a 350 personas que se encontraban próximas en la fila de la Narro, para aplicarles la primera dosis de Pfizer.

Sin embargo, aun cuando la noticia de que las dosis ya se habían agotado fue comunicada a través de los medios de comunicación, y la Policía Municipal llevó una cuadrilla para la vigilancia del tráfico a las afueras de la Narro, ninguna de las dos autoridades que se encontraban en el cerco a lo largo de los siete kilómetros de fila, comunicó a la ciudadanía dicha noticia, que fue la que desató el reclamo.

Todavía, poco después de las 16:00 horas a 5 kilómetros de la Narro, un hombre en silla de ruedas que viajaba a bordo de un vehículo con su esposa informó que no había podido acudir a los otros módulos por su condición, aunque tampoco nadie se había acercado a informarle sobre el avance para decidir si retirarse o quedarse a madrugar para ser atendidos este miércoles.