Archivo
Para Kiev y para la ONU, Crimea continúa siendo parte de Ucrania

MOSCÚ.- La tensión entre Rusia y Ucrania después de que el Kremlin acusara a Kiev de enviar grupos de sabotaje a la península de Crimea ha aumentado con la declaración de alerta máxima de las tropas ucranias tanto en la frontera con el territorio anexionado a Rusia como en la línea que separa a los rebeldes prorrusos de Donetsk y Lugansk.

La orden correspondiente la dio el presidente ucranio, Petró Poroshenko, tras mantener una reunión con los jefes de Seguridad, Defensa y Exteriores.

“He ordenado poner en alerta máxima de combate a todas las unidades en la frontera administrativa con Crimea y a lo largo de la línea de separación de fuerzas en el Donbás”, anunció 

Para Kiev y para la ONU, Crimea continúa siendo parte de Ucrania; para Rusia, en cambio, la península se reintegró al Estado al que pertenecía años atrás después del resultado del referéndum del 16 de marzo de 2014. El proceso, según el Kremlin, es irreversible.

Moscú había denunciado el miércoles que grupos armados ucranios habían intentado penetrar en territorio de Crimea; se trataba, según los rusos, de dos operaciones de sabotaje: una lanzada en la madrugada del 7 de agosto y otra al día siguiente.

El objetivo habría sido atentar contra infraestructuras “vitales de la península”. El presidente ruso, Vladimir Putin, se refirió a estos hechos advirtiendo que su país no pasará por alto el ataque, que, según el Servicio Federal de Seguridad  se cobró la vida de dos uniformados rusos, uno perteneciente al órgano de seguridad y otro al Ministerio de Defensa. 

Reacciona
> Poroshenko rechazó las acusaciones del Kremlin, que calificó de “cínicas”. Para el presidente ucranio, estas no son más que “fantasías que les sirven [a los rusos] de pretexto para renovar sus amenazas militares contra Ucrania”.