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Dolores es recordada como uno de los rostros más bellos que aparecieron en la industria fílmica de la época... falleció hace 36 años

María de los Dolores Asúnsolo y López Negrete, conocida profesionalmente como Dolores del Río (Durango, México, 3 de agosto de 1904-Newport Beach, California, Estados Unidos, 11 de abril de 1983) fue una actriz mexicana. Dolores fue la primera estrella femenina latinoamericana en triunfar en Hollywood, con una destacada carrera en el cine estadounidense en los años 1920 y 1930.

Es considerada también como una de las figuras femeninas más importantes de la Época de Oro del Cine Mexicano en los años 1940 y 1950. Dolores es recordada como uno de los rostros más bellos que aparecieron en la industria fílmica de la época. Su larga y versátil carrera abarcó cine mudo, cine sonoro, teatro, televisión y radio.

Los amores de Dolores

En 1921, Dolores se casó con Jaime Martínez del Río, aristócrata mexicano perteneciente a una familia de alto linaje y varios años mayor que ella. El matrimonio llegó a su fin en 1928. Las diferencias entre la pareja surgieron tras instalarse en Hollywood. En la Ciudad de México, Dolores había sido la esposa de Jaime Martínez del Río, pero en Hollywood Jaime se convirtió en esposo de Dolores del Río, la sombra de una estrella de cine. La situación era intolerable para los dos. A este trauma se añadió un aborto involuntario, posteriormente los médicos aconsejaron a Dolores no tener hijos. Después de una breve separación, Dolores presentó una demanda de divorcio. Seis meses después, recibió la noticia de que Jaime había muerto en Alemania por envenenamiento de la sangre. Sin embargo, algunos rumores afirmaron un posible suicidio?

De 1930 a 1940 Dolores estuvo casada con el Director de Arte de la MGM, Cedric Gibbons, uno de los hombres más influyentes y mejor relacionados de la industria de Hollywood. Fue él, quien contribuyo al acercamiento de Dolores con los círculos sociales más prestigiados dentro y fuera de la Meca del Cine. La pareja Del Río-Gibbons, fue uno de los ejes sociales más famosos de Hollywood a principios de los años treinta. Ellos organizaban famosos brunches dominicales en su fabulosa mansión Art Decó, considerada una de las más modernas y elegantes en los altos círculos de Hollywood. Allí era común ver a figuras como Greta Garbo, Errol Flynn, Fay Wray o Marlene Dietrich Pero a fines de los años treinta los continuos compromisos de Gibbons en su profesión provocaron un distanciamiento entre la pareja. En 1938 Dolores conoce y se enamora de Orson Welles, lo que sumado a la crisis que vivía la pareja, llevó a la actriz a solicitar el divorcio, mismo que se concretó en 1940.

De belleza sorprendente, desarrollado intelecto y respeto hacia sí misma y los demás, Dolores del Río nunca compitió por el amor del cineasta Orson Welles, por el contrario, él tras su ruptura la buscó para retomar su romance y ella se negó.

Contrario a los rumores que hay sobre si su relación concluyó debido a que Welles la engañó con Rita Hayworth, el biógrafo de Dolores del Río, David Ramón, aseguró que nunca existió ese triángulo amoroso.

“Orson Wells estaba obsesionado con Dolores desde que la vio nadar desnuda en 'Aves del paraíso' (de King Vidor), donde ella hace un desnudo extraordinario. La conoció en Hollywood y se obsesionó con ella hasta sostener una relación”, compartió el investigador e historiador cinematográfico.

María de los Dolores Asúnsolo y López Negrete, nombre de pila de la primera actriz mexicana que cautivó Hollywood por su talento y belleza, le confesó a David Ramón que ella se enamoró del genio que era Wells, más no del hombre.

Y fue ella quien decidió terminar su romance. “Tiempo después él la buscó para pedirle que regresaran. Ella dijo no y fue así como tiempo después él comenzó un romance con la actriz estadunidense Rita Hayworth, quien se casó con el cineasta”, detalló el investigador.

En diversos momentos de su vida, Dolores también fue relacionada románticamente con diversas figuras como el director de cine estadounidense John Farrow, el actor Errol Flynn, el escritor alemán Erich Maria Remarque, el playboy dominicano Porfirio Rubirosa, el productor de cine mexicano Archibaldo Burns, y los actores mexicanos Tito Junco y Fernando Casanova. El director de cine mexicano Emilio "El Indio" Fernández fue uno de los más grandes admiradores de Dolores. Emilio afirmaba que él apareció como extra en varias películas de Dolores en Hollywood. La belleza y elegancia de la actriz lo habían impresionado profundamente: "Me miraba, pero sin verme. Eventualmente, ella me pediría que yo dirigiera su primera película en México. Me enamoré de ella, pero ella me ignoraba. Yo la adoraba, de verdad que la adoraba". Aunque algunas fuentes revelaron que si existió un romance entre ellos, lo cierto es que esto nunca fue probado. Después, Fernández comenzó un tórrido romance con la actriz mexicana Columba Domínguez.

En 1949, Dolores conoció al millonario, aventurero y empresario teatral estadounidense Lewis A. Riley en Acapulco. Riley fue conocido en el medio del cine hollywoodense en los años cuarenta por haber sido miembro del Hollywood Canteen, una organización creada entre las estrellas del cine para brindar apoyo a los damnificados en la Segunda Guerra Mundial. En esa época Riley vivió un tórrido romance con Bette Davis, quién fungía como imagen de la organización. Riley se instaló con su hermano en Acapulco a fines de la década, y de alguna manera, fue figura crucial para el auge que vivió el puerto a inicios de la siguiente década. Después de diez años juntos, Dolores y Riley se casaron en Nueva York en 1959. Dolores se mantuvo unida a Riley hasta el final de su vida. Ambos vivieron en la casa propiedad de Dolores, conocida como La Escondida, ubicada en el barrio de Coyoacán, al sur de la Ciudad de México. Tanto La Escondida, como la casa de Dolores en Acapulco, se convirtieron en punto de encuentro de muchas figuras del espectáculo, la sociedad, la política, el arte e incluso de la nobleza internacional: Diego Rivera, Frida Kahlo, María Félix, Merle Oberon, John Wayne, Edgar Neville, Begum Om Habibeh Aga Khan, Nelson Rockefeller, el Duque de Windsor y Wallis Simpson, la Princesa Soraya de Irán y otros más.

En sus últimos años el actor Vincent Price solía firmar sus autógrafos como "Dolores del Río". Cuando se le preguntaba el porqué, el actor respondía con toda seriedad: "Le prometí a Dolores en su lecho de muerte que no iba a permitir que la olvidaran".

Nunca hubo rivalidad entre ellas

A decir del catedrático universitario, Dolores de Río y Rita Hayworth siempre fueron amigas, incluso las hijas de la actriz estadunidense visitaron la casa que Dolores tenía en Acapulco, Guerrero.

Entre anécdotas que vivió al lado de la actriz mexicana, David Ramón compartió que en la exhibición de “Los hijos de Sánchez”, de Orson Welles, Dolores supervisaba las invitaciones y pese a lo que se dijera, ella siempre dijo que no había rivalidad entre ella y Hayworth.

“De hecho, ella misma le llevó a Rita la invitación para la premier y hay fotos de ambas en la fiesta. Aunque es preciso mencionar que Dolores por mucho era más guapa que Rita, pese a que era 10 años mayor que ella”, refirió el biógrafo.

Según David Ramón, Dolores del Río, quien mantuvo amistad con grandes del cine como Charles Chaplin, estuvo profundamente enamorada de su primer esposo, el guionista Jaime Martínez del Río, quien conforme crecía la fama de su entonces esposa, se iba desdibujando.

Tras su divorcio, Dolores se casó con el director artístico y arquitecto Cedric Gibbons, y tras divorciarse de él contrajo matrimonio con el que fue el gran amor de su vida: Lewis Riley, con quien compartió 30 años de su vida. “Él siempre la cuidó”, aseguró David Ramón.

¿Cómo nace la amistad entre Dolores y su biógrafo?

Fue en la década de los 70 cuando el joven veinteañero David Ramón conoció en persona a la virtuosa actriz. Recuerda que tras publicar una reseña sobre ella en la revista "Novedades", recibió una llamada de la secretaria de Dolores, quien le hacía una invitación para tomar el té.

“Publiqué el domingo y el lunes me llaman. Casi me desmayo cuando me dijeron que era de parte de Dolores del Río. Me invitó a tomar té de bugambilia a su casa y desde entonces fuimos muy amigos”, expresó con gran alegría.

La amistad que mantuvieron fue entrañable. Hubo muchas pláticas, invitaciones para que presentara sus películas en México y el extranjero, e infinidad de vivencias que el biógrafo recuerda con cariño y admiración.

De hecho él fue el encargado de presentarla en su última participación en el Festival de Cine de San Francisco, donde en octubre de 1981 recibió un homenaje.

“Estaba preciosa y encantada por estar ahí. La gente estaba deslumbrada y no lo podía creer que estuviera tan hermosa (...) Franz Coppola, su gran admirador, le ofreció una fiesta privada y su hija Sofía, quien estaba obsesiona con Dolores, le llevó varías fotos para que se las firmara”, compartió el entrevistado.

Aunque con cierta nostalgia, porque hoy 11 de abril se conmemora el 36 aniversario luctuoso de su admirable amiga, David Ramón asegura que siempre es un buen momento para recordar que más allá de la gran actriz que fue, había un gran ser humano que representó a México en Estados Unidos y varios países de Europa.

Hay cientos de anécdotas sobre la humildad que pregonaba Dolores del Río, quien heredera de una gran fortuna y educada con rigor, siempre buscó ayudar a los otros.

Entre sus acciones filantrópicas destacan las gestiones para la estancia infantil de los hijos de los actores y la fundación de la Sociedad para la Protección de los Tesoros Artísticos de México.

“Era excepcional, tenía una enorme generosidad y un enorme sentido de la dignidad. Nunca envidió nada ni a nadie. Dejó una huella luminosa en este país, una huella de belleza que nos enaltece, porque fue la mejor embajadora de México”, manifestó el entrevistado, a quien le llevó 20 años escribir la biografía completa de la actriz mexicana.

A sus 67 años, el investigador celebra con orgullo que su entrañable amiga le haya heredado en vida objetos invaluables, como fotografías, documentos, recortes de periódico y fichas de trabajo.

“Son objetos increíbles que he decidido entregarlos a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), por tratarse del patrimonio cultural y artístico de México”, concluyó el catedrático.

Los famosos que se enamoraron de su belleza

Joan Crawford declaró en una visita a Mexico en 1963:

«Dolores llegó a ser, y se conserva, como una de las estrellas más hermosas del mundo.»101?

Marlene Dietrich:

«Dolores del Río es la mujer más bella que ha puesto un pie en Hollywood.»102?103?

El novelista británico George Bernard Shaw una vez dijo:

«Las dos cosas más hermosas del mundo son el Taj Mahal y Dolores del Río.»104?

En 1978, el crítico de cine Kevin Thomas, de Los Angeles Times mencionó:

«Dolores del Río: Una de las bellezas reinantes del siglo XX?

Dijo una vez la modista Elsa Schiaparelli:

"¡He visto a muchas mujeres bellas entrar aquí, pero ninguna tan completa como Dolores del Río!"?

Diego Rivera:

La más bella, la más hermosa del oeste, del este, del norte y del sur. Estoy enamorado de ella al igual que cuarenta millones de mexicanos y ciento veinte millones de estadounidenses que no pueden estar equivocados?

El fotógrafo estadounidense Jerome Zerbe decía:

Dolores del Río y Marlene Dietrich son las mujeres más bellas a las que he fotografiado

El famosos modisto de Hollywood Orry-Kelly recordó la primera vez que vistió a Dolores:

Le metí el cuerpo desnudo en un jersey. Ella no quería ningún detalle que estropeara la línea. Cuando terminé de drapearla, se convirtió en una diosa griega mientras caminaba cerca del espejo y decía: "Es hermoso." Acercandose al espejo, ella dijo en un susurro: "Jesús, soy hermosa." ¿Narcisista? Probablemente sí, pero tenía razón. Se veía hermosa.

El escritor mexicano Carlos Fuentes definió su rostro:

Los huesos faciales más perfectos del mestizaje Indo-Mediterráneo

El escritor alemán Erich Maria Remarque comparaba su belleza con la de Greta Garbo, y decía que una mujer perfecta sería una fusión entre ambas actrices En una ocasión. en una reunión en la casa de Dolores, la Garbo se acercó a ella y suavemente posando su dedo meñique en el vientre de Dolores exclamó: ¡Que magnífico ombligo!, como si estuviera admirando una obra de arte, una escultura.

Algunos rumores decían que su dieta consistía de pétalos de orquídeas y que dormía 16 horas al día. La misma Dolores se reía de esas afirmaciones y decía: Nadie puede vivir comiendo solo pétalos de flores. Además, soy una mujer con múltiples ocupaciones. ¿Cómo voy a dormir tanto tiempo, si el día solo tiene 24 horas?.

El diseñador de modas Jean Patou diseñó un vestido inspirado en ella llamado Dolores. En 1952 ella fue galardonada con el Neiman Marcus Fashion Award, y fue llamada "La mujer mejor vestida de América"

A pesar del paso de los años, Dolores del Río continuó hasta el final presentando una imagen de una mujer educada, elegante y sofisticada, que a pesar de su edad seguía siendo agradable y deseable a los ojos del público.