El toletero cubano ha estado encendido con el bat. AP
El cubano se ganó el nombramiento como MVP de SCLA luego de ser clave para que los Rays estén en la Serie Mundial

SAN DIEGO.- Randy Arozarena no estaba en la organización de los Rays cuando comenzó el 2020 ni en el roster activo del día inaugural de una temporada accidentada y recortada de Grandes Ligas, celebrada en medio de la pandemia del Coronavirus.

Pero si no fuera por el jardinero cubano, probablemente los Rays no tendrían el primer boleto para la Serie Mundial de Grandes Ligas, que arranca este martes en el Globe Life Field de Arlington, Texas.

Arozarena, quien bateó un jonrón de dos carreras en el triunfo de Tampa Bay 4-2 sobre los Astros en el séptimo y decisivo partido, el sábado en el Petco Park de San Diego, fue nombrado el Jugador Más Valioso de la Serie de Campeonato de la Liga Americana, convirtiéndose en el primer novato de posición en conseguirlo.

El receptor Mike Zunino agregó jonrón solitario y el derecho Charlie Morton lanzó pelota de dos hits en 5.2 entradas para que Tampa Bay ganara su tercer encuentro decisivo en 2 años y el segundo en series consecutivas, para obtener el derecho de representar al joven circuito en el clásico de otoño por primera vez desde el 2008.

Arozarena, de 25 años, bateó .321 (28-9) con cuatro jonrones, seis anotadas y seis remolcadas en la serie para ser el tercer cubano, y el primer jugador de posición, que recibe el trofeo de MVP de una final de liga. Los hermanos lanzadores Liván y Orlando “El Duque” Hernández lo ganaron en la Liga Nacional (1997) y Liga Americana (1999), respectivamente.

“Me siento feliz por todos nosotros”, dijo Arozarena. “Estamos viendo el resultado del trabajo de toda la temporada y el sacrificio que tuvimos que hacer para jugar en medio de la pandemia. Estoy muy contento”, agregó.

Arozarena fue adquirido por Tampa junto al venezolano José Martínez desde los Cardinals, que recibieron a los prospectos Matthew Liberatore (lanzador zurdo) y Edgardo Rodríguez (receptor venezolano) el pasado 9 de enero.

Cuando se anunció el movimiento, para muchos, Martínez era la ficha principal que llegaba a Tampa Bay, que sin embargo canjeó más adelante a “El Cafecito” venezolano a los Cubs y ascendió a Arozarena desde el campo de entrenamientos alternos.

El cubano, que de acuerdo a los cazatalentos puede jugar en segunda base o el jardín central en las Grandes Ligas, comenzó a marcar la diferencia, ayudando a que Tampa Bay conquistara su primer título de la División Este en una década.

“Cuando se hizo el cambio, aquí me recibieron como familia, me dejaron ser yo, natural. Estoy muy feliz de estar aquí y me siento agradecido por la gran oportunidad que me dieron los Rays”, dijo Arozarena.

En la postemporada de la Liga Americana, Arozarena saltó a un nivel superior, bateando .382 con 21 hits, incluyendo siete jonrones, 10 impulsadas y 13 anotadas. El jardinero estableció el récord de cuadrangulares para un novato y está a un hit de empatar la marca de Derek Jeter, quien logó 22 en 1996.

Solamente Barry Bonds, el dominicano Nelson Cruz y el puertorriqueño Carlos Beltrán, con ocho, han pegado más jonrones que Arozarena, quien todavía tiene la Serie Mundial para empatarlos o superarlos.