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Hace ya tres años de la desaparición del avión perteneciente Malaysia Airlines en el Océano Índico

Durante meses, decenas de barcos equipados con la más moderna tecnología de búsqueda y rastreo han escudriñado miles de kilómetros cuadrados del fondo marino del Océano Índico en busca de los restos del avión de Malaysia Airlines desaparecido hace ahora dos años.

Pero frente a los más de 100 millones de dólares desembolsados en esta operación por China, Australia y Malasia, países originarios de la mayoría de los 239 viajeros que iban a bordo de la aeronave, han sido las pesquisas de un lobo solitario las que llevaron la semana pasada hasta el avance más prometedor de los últimos meses: el descubrimiento de una pieza en las arenas de una isla deshabitada de Mozambique.

Se trata del aventurero estadounidense Blaine Gibson, un abogado de 58 años que, intrigado por la suerte del vuelo MH370 que el 8 de marzo de 2014 se evaporó cuando volaba de Kuala Lumpur (Malasia) a Pekín (China), se ha dedicado durante el último año a buscar el avión por su cuenta y riesgo.Apasionado de los misterios y los viajes -estuvo hace años en Etiopía buscando el Arca de la Alianza o en Siberia tras el rastro de un meteorito-, pasó por Australia, Maldivas o la isla Reunión antes de recalar en Mozambique, donde el pasado 27 de febrero se topó en una playa con un fragmento de metal de un metro de longitud donde estaba escrito "No step" (no pisar).

Según aseguraron fuentes oficiales de Estados Unidos próximas a la investigación, la pieza podría ser parte de un "establilizador" horizontal que forma parte de las pequeñas alas sujetas a la cola del aparato. "Es muy posible que los restos encontrados pertenezcan al Boeing 777 (como el MH370)" declaró el ministro de Transportes malasio, Liow Tion Lai, en Twitter, un foro en el que pidió cautela hasta que se analicen los restos y se emita una conclusión al respecto.

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Única pista

Sin embargo, para muchos de los angustiados familiares de los desaparecidos, esta es la única pista a la que agarrarse ante la falta de noticias sobre sus allegados, y ya han pedido a las autoridades que se inicie una búsqueda exhaustiva en las costas de África oriental.

"Buscamos el apoyo de recursos navales (de las naciones del este de África) que puedan rastrear los lugares deshabitados y áreas pantanosas (...) para que todos los restos sean recogidos y analizados", demandó en un comunicado la organización Voice370, que agrupa a muchos de ellos.

Estas tímidas esperanzas de lograr nuevas noticias se mezclan con la frustración e impotencia que la mayoría dice sentir ante la escasa información suministrada por las autoridades, a las que muchos de ellos acusan de ocultarles parte de la verdad o de no hacer lo suficiente por encontrar a sus seres queridos.

Según los expertos, el aparato de la compañía malasia desapareció tras cambiar de rumbo en una "acción deliberada" 40 minutos después de haber despegado y de que alguien apagara los sistemas de comunicación. En julio del año pasado, se halló el fragmento de un flaperón (una superficie de control del avión situada en el ala que actúa como alerón) del MH370 en la isla Reunión, al este de Madagascar, el primer y único indicio tangible de que el avión se había estrellado en el Índico.

Sin avances en la investigación

Desde un principio, y dada la ausencia de avances en la investigación, surgieron numerosas teorías sobre lo sucedido, como que el avión había sido secuestrado, que uno de los pilotos se suicidó estrellando la aeronave o que fue abatido por accidente durante unas maniobras militares conjuntas entre Tailandia y Estados Unidos, aunque ninguna de ellas ha podido ser demostrada.

De hecho, ante la falta de pruebas concluyentes, todavía hay familiares que siguen pensando que sus allegados podrían no haber muerto. "Mi hija está todavía viva, solo estoy esperando a que vuelva a casa" declaró Gao Xianying a France-Presse en la víspera del aniversario. "Durante dos años, no han encontrado ninguna evidencia de que el avión se estrellara o de que los pasajeros estén muertos pese a las continuas búsquedas. Si no pueden probarlo, no puedo creerlos" añadió, una opinión que comparten muchos otros afectados.

El dolor de todos ellos se ve azuzado por el hecho de que los tres países que participan en el operativo de búsqueda, liderado por Australia, prevén culminar en junio el rastreo del área de 120.000 kilómetros cuadrados donde se cree que se encuentran los restos del avión, tras lo cual ya han dicho que es muy probable que suspendan definitivamente la búsqueda si al final de esta exploración no obtienen resultados.

Cerrar heridas

"Todo ha sido una lucha", declaró Grace Nathan, hija de una de las desaparecidas, en el acto de recuerdo que tuvo lugar este domingo en Kuala Lumpur y al que asistieron decenas de familiares y allegados de las víctimas. "Por eso es tan importante para nosotros que continúen con la búsqueda, para poder cerrar nuestras heridas", añadió.Otra de las preocupaciones con las que han tenido que lidiar los familiares en los días previos a este segundo aniversario ha sido el vencimiento del plazo para presentar solicitudes de indemnización, que acaba hoy en virtud de los dos años que establecen los acuerdos internacionales de comercio aéreo para estos casos.

El abogado Zhang Qihuam, cuya firma representa al grupo de doce demandantes que interpuso ayer su denuncia, dijo a AFP que para muchos de sus clientes, la decisión de ir a los tribunales suponía un "profundo conflicto". "Ellos piensan que después de haber aceptado una compensación, la compañía puede negar cualquier responsabilidad más allá y lavarse las manos acerca del incidente" explicó a los medios congregados.

Ahora, todos ellos aguardan los resultados del análisis de la pieza encontrada por Gibson, que quizás arrojen algo de luz sobre el mayor misterio de la historia de la aviación moderna. "Cualquier cosa que pueda ayudar a conocer la verdad sobre lo sucedido y dar respuestas a las familias es bueno y hay que hacerlo", declaró a CNN el aventurero. "Es probable que (esta pieza) no sea del avión, pero la naturaleza funciona de manera misteriosa" concluyó.