Foto: EFE.
Womanology es una muestra que reúne el trabajo de 37 artistas como Louise Bourgeois, Cristina Iglesias o Jenny Holzer, parte de la colección privada de José Ramón Prieto

El mundo entero está viviendo un cambio de época importante, en especial en lo referente a su sociedad. Movimientos como el Me Too y el feminismo, que desde hace décadas buscan mejorar las condiciones de vida de las mujeres y revelar la desigualdad que por siglos padecieron han permeado hasta el arte y la cultura y por lo mismo cada vez conocemos más del rol que han representado en la historia.

Esto es lo mismo que aborda la exposición Womanology, que estará abierta hasta el próximo 9 de septiembre en la galería del Museo de Bellas Artes de Bilbao y la cual reúne 43 obras de 37 artistas mujeres, piezas que forman parte de la colección privada de José Ramón Prieto y toma a su vez su nombre de una obra de la artista Lynette Yiadom-Boakye, quien en su trabajo busca retratar a través de paralelismos y metáforas la situación que las mujeres viven en la actualidad.

La muestra incluye la obra de creadoras como la artista visual Louise Bourgeois, la escultora Cristina Iglesias, las artistas conceptuales Barbara Kruger y Ángela de la Cruz, así como Tracey Emin, Jenny Holzer, Jenny Saville y la artista del performance Marina Abramovic.

En el catálogo que acompaña la muestra, el coleccionista mencionó que desde que comenzó a recolectar estas obras reflexionaba sobre la ausencia de la presencia femenina en la historia oficial y, aunque reconocía su papel, en la mayoría de los casos este se encontraba silenciado.

Fue así como a poco conformó su colección con la obra de estas y muchas otras mujeres creadoras, artistas del siglo 21, principalmente, con la ayuda de su pareja Ana San José y aunque en su línea curatorial se aboque aun grupo específico de artistas, la diversidad creativa de la época nutre a la muestra de gran variedad de técnicas y disciplinas, desde la pintura de caballete y el arte conceptual, hasta la escultura y el performance, pasando por expresiones como el arte pop y el povera, la abstracción, el expresionismo y el fotorrealismo.

Entre las obras de estas autoras se encuentran el gouache “Pregnant Woman” que la francesa Louise Bourgeois —conocida por sus esculturas monumentales de figuras arácnidas— hizo en 2007, por lo que aunque su trabajo se hizo primordialmente a finales del siglo 20, aún tiene presencia en estos últimos años.

Además de esta obra también se encuentra el trabajo de Susan Philipsz, quien se hace presente con una instalación sonora que abre la exhibición.

En el caso de Abramovic, es con una fotografía llamada “Pietá”, registro de un performance que hizo con su pareja Ulaid en 1983 y que se trata de la pieza más antigua de la colección. Otras han sido adquiridas en galerías, ferias de arte y museos.

“La más contemporánea es el dibujo a lápiz Study for Pietá I de Jenny Saville, realizado y adquirido este año 2021. El lapso cronológico comienza y termina, pues, con la reinterpretación contemporánea de una de las imágenes características de la mujer en la iconografía católica, encarnada en la Virgen María, como también sucede en la pieza Untitled #959 de Petah Coyne”, mencionan en un comunicado de prensa.

“Las obras reunidas articulan una reflexión en torno a temas tan trascendentes como la construcción de género, la existencia de una mirada propiamente femenina del mundo, la sexualidad, el psicoanálisis, el feminismo, la transitoriedad del tiempo, el significado del arte, el fracaso del ideal de la vida moderna, la religión o la muerte. Componen un conjunto multicultural y pluridisciplinar que, como en la fotografía de Anna Malagrida, invita al espectador a asomarse a nuestra propia realidad contemporánea”, agrega el documento.

Otras de las creadoras que están presentes son Ana Laura Aláez, Carmen Calvo, Donna Huanca, Elizabeth Peyton, Dora Salazar, Monika Sosnowska, Tatiana Trouvé, Azucena Vieites o Kara Walker.

La calidad de la exposición captó la atención de Miguel Zugaza, director del Museo de Bellas Artes de Bilbao, quien invitó a Prieto a gestionar la exposición que ya se puede visitar.