El japonés Yukiya Amano, director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), ha fallecido a los 72 años de edad, según informó este lunes la organización. Foto: AP
El fallecido director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Yukiya Amano, dedicó gran parte de su carrera diplomática, tanto para su país natal, Japón, como para Naciones Unidas, a luchar contra la proliferación de armas nucleares.

El japonés Yukiya Amano, director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), falleció a los 72 años de edad, según informó este lunes la organización.

En un comunicado, el secretariado del OIEA expresa su "mayor tristeza" al comunicar la muerte del diplomático nipón, que ocupaba el más alto cargo del organismo desde 2009.

La nota no precisa la fecha exacta, ni el lugar ni las causas del fallecimiento, sino que se limita a "compartir una reciente reflexión" que Amano planeaba incluir en una carta a la Junta de Gobernadores del OIEA en la que iba a presentar su dimisión.

"Durante la última década, el organismo logró resultados concretos para conseguir los objetivos de 'Átomos para la Paz y el Desarrollo', gracias al apoyo de los Estados miembros y la dedicación del personal" del OIEA, habría resaltado Amano en la misiva, en la que expresaba su orgullo y agradecimiento.

El breve comunicado, publicado en la página web de la autoridad del sistema de Naciones Unidas encargada de velar por el uso pacífico de la energía nuclear, concluye diciendo que la bandera del OIEA ondea "a media asta".

La semana pasada, fuentes diplomáticas habían adelantado a Efe en Viena, en condición de anonimato, que Amano tenía previsto comunicar hoy a la Junta de Gobernadores su decisión de dimitir en marzo de 2020.

En la capital austríaca se especulaba ya que la intención de Amano de acortar su tercer mandato, que hubiese terminado en noviembre de 2021, estaba relacionada con problemas de salud.

Desde hace un año su estado físico había empeorado visiblemente, por una enfermedad de la que no se informó públicamente y que le alejó durante meses de la secretaría general del organismo.

El OIEA es una entidad técnica autónoma de la ONU, con más de 2,000 empleados, que vela por la seguridad nuclear en el mundo y se encarga además de verificar el cumplimiento del Tratado de No Proliferación (TNP) de armas nucleares.

Un libro de condolencias frente a una foto de retrato del Director General del Organismo Internacional de Energía Atómica, OIEA, Yukiya Amano de Japón, se encuentra en Viena, Austria. Foto: AP

Yukiya Amano, un cauteloso diplomático que luchó contra las armas atómicas

 

El fallecido director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Yukiya Amano, dedicó gran parte de su carrera diplomática, tanto para su país natal, Japón, como para Naciones Unidas, a luchar contra la proliferación de armas nucleares.

Su muerte, a los 72 años el pasado jueves en Japón, aunque no fue anunciada hasta este lunes por el ente que dirigió durante casi una década, se produce en mitad de su tercer mandato y en medio de una nueva escalada de tensiones en torno al programa nuclear de Irán.

Nacido el 9 de mayo de 1947 en la ciudad japonesa de Yugawara, Amano contaba con una larga trayectoria y gran experiencia en el campo de la no proliferación nuclear y el desarme cuando el 1 de diciembre de 2009 asumió el máximo cargo del OIEA, en el que se ha mantenido hasta su fallecimiento.

Como director general del organismo, el cauteloso diplomático, graduado en 1972 en Derecho por la Universidad de Tokio, tuvo que bregar desde un principio con el conflictivo programa atómico iraní y resolver los graves problemas del OIEA.

El organismo, si bien es esencialmente técnico, desempeñó un importante papel en las negociaciones que llevaron a poner fin a años de conflicto entre Irán y la comunidad internacional desatado por el temor de ésta última a que la República Alpina desarrolle secretamente armas atómicas.

El acuerdo resultante, firmado en 2015 en Viena bajo el nombre de "Plan de acción conjunto" (JCPOA, por sus siglas en inglés) -y firmado por Irán con Estados Unidos, China, Rusia, Reino Unido, Francia y Alemania- entró en vigor en enero de 2016 y es función del OIEA verificar su cumplimiento.

Amano nunca ocultó su gran preocupación por la incertidumbre creada tras la salida del pacto, en 2018, de Estados Unidos y la imposición de nuevas sanciones a Irán.

"Me preocupa el aumento de las tensiones sobre el problema nuclear iraní. Como he enfatizado constantemente, los compromisos relacionados con la energía nuclear asumidos por Irán bajo el JCPOA representan una ganancia significativa para la verificación nuclear", indicó Amano en el discurso ante la Junta de Gobernadores del OIEA de junio pasado, la última en la que participó.

Antes de dirigir este organismo con sede en Viena, donde sustituyó al premio nobel egipcio Mohamed El Baradei, Amano tuvo una importante carrera en el Ministerio de Exteriores japonés.

Llegó a representar a su país en plazas tan relevantes como Washington, Bruselas y la Conferencia de Desarme en Ginebra.

Además, ocupó los cargos de director de la Sección Científica y la Sección de Energía Nuclear del Ministerio de Exteriores, y encabezado las oficinas de Control de Armas y Asuntos Científicos y del Departamento de Desarme, No Proliferación y Ciencia de Japón.

Así, al llegar al OIEA, ya era un hombre de amplia experiencia en el campo del desarme y la no proliferación nuclear.

Durante los años más complicados en la crisis nuclear con Irán, Amano mantuvo innumerables reuniones, tanto en Viena como en Teherán, con los negociadores iraníes y consiguió finalmente un acuerdo aceptable para la comunidad internacional que diera visto bueno a la puesta en vigor del JCPOA.

Sus detractores y críticos, por ejemplo, los más halcones en Estados Unidos, Israel o Arabia Saudí, siempre le echaron en cara que no fuera más duro y contundente con los iraníes.

Ahora será responsabilidad de su sucesor de lidiar con las consecuencias de la salida de Estados Unidos del JCPOA y los más recientes anuncios de Irán de haber violados algunas partes clave del acuerdo, como la cantidad y la pureza del uranio enriquecido.

Entre los posibles y potenciales sucesores de Amano, destaca el argentino Rafael Grossi, quien fue entre 2009 y 2013 jefe de gabinete del japonés y director general adjunto del organismo para asuntos políticos.

El OIEA es una entidad técnica autónoma de la ONU, con más de 2,000 empleados, que vela por la seguridad nuclear en el mundo y se encarga además de verificar el cumplimiento del Tratado de No Proliferación (TNP) de armas nucleares