Despiden a Pedro Pánuco
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Familiares, amigos y conocidos dieron el último adiós a uno de los voceadores más conocidos en la capital coahuilense
Saltillo.- Don Pedro Pánuco Galindo demostró ayer todos los amigos que dejó en su camino de 35 años como voceador.
También demostró el amor, cariño y respeto que aún le profesan sus seres queridos.
Pánuco, para quienes lo conocieron de cerca, fue despedido por todos ellos, amigos y familiares, que lo acompañaron en la misa de cuerpo presente oficiada ayer en la Iglesia de Nuestra Señora del Rosario por el Sacerdote Eduardo Trujillo Mendoza.
"Dicen que cuando un padre deja de palpitar, un corazón limpio y puro late junto a Dios; que cuando sus pies dejan de caminar, es porque en el Cielo le espera un gran sendero.
"Un padre nunca dejará de existir en el corazón de sus hijos, vivirá porque Dios como creador, no permite una obra inacabada, no quiere que algo suyo quede en el olvido", expresó Trujillo Mendoza en su homilía.
Varios de los ahí presentes no pudieron contener las lágrimas ante las palabras del sacerdote y el ataúd que contenía el cuerpo del oriundo de San Pedro de las Colonias, Coahuila.
"Lágrimas brotan porque nos haces mucha falta", expresó su hijo Pedro Pánuco Rodríguez.
"Perdónanos si puedes escuchar estos corazones sangrantes, las veces que por nuestra culpa tú sufriste alguna decepción, fue inconscientemente; como quisiéramos poder abrazarte y decirte lo mucho que nos haces falta", expresó.
"Te queremos porque sé que nunca nos dejaste, te queremos ahora, que sé que te perdimos, ahora que sé que estás con Dios y que estarás siempre en nuestro corazón", añadió.
Luego de la misa, el cortejo fúnebre partió al Panteón del Santo Cristo, donde doña Juanita, su viuda; sus cinco hijos, Mauro, Luz María, Yolanda, Agustín y Pedro, sus nietos y demás familiares, le dieron el último adiós.
"Hoy en su familia existe un ángel, en su corazón, en su fe y en su esperanza y Dios lo llama por su nombre: `Pedro' y él dice `aquí estoy Señor'", había dicho minutos antes el Padre Trujillo.