Lideresas del PRI se enfrentan con panistas por deuda de Coahuila
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"Les pedí a los dos policías de la Presidencia que separaran a la mujer violenta, pero me respondieron ¡déjenlas que se golpeen¡", dijo una testigo
MONCLOVA, COAH.- Lideresas del PRI inducidas por el activista social Jorge "Zurdo" Vielma, se enfrentaron a golpes contra mujeres panistas a las afueras de la Presidencia Municipal en presencia del alcalde Armando Castro y de Policías Preventivos, cuando éstas se manifestaban en rechazo de la deuda pública de Coahuila, lo que dejó como saldo tres panistas heridas.
En su segundo día de manifestaciones por el centro de Coahuila contra la deuda pública del estado, aproximadamente cincuenta militantes del PAN, encabezados por el diputado local, Mario Dávila Delgado y los presidentes de Acción Nacional de Monclova, Rosa Nilda González, el de Frontera, Maurilio Romo y el de Castaños, Eulalio Cruz, se apostaron con pancartas a las afueras del Palacio Municipal para volantear.
Apenas habían transcurrido los primeros minutos dentro de la protesta pacífica, cuando apareció el activista social del PRI, Jorge "Zurdo" Vielma y su esposa, María Guadalupe Román de Vielma, a la que incitó a la violencia para que golpeara a las panistas, yéndoseles encima a golpes a Bertha Haro, de Frontera y María Elena Sandoval y Nancy López, de Monclova. 
La manifestación inició con una marcha partiendo de la sede del PAN en Monclova hasta concentrarse en la Presidencia Municipal y al estar en las escalinatas entregando volantes se dio la agresión, misma que fue presenciada por elementos de Seguridad Pública quienes nada hicieron por guardar el orden.
"Les pedí a los dos policías de la Presidencia que separaran a la mujer violenta, pero me respondieron ¡déjenlas que se golpeen¡", dijo Rosa Nilda González. 
Las agredidas por esta mujer resultaron con golpes en la cabeza y arañazos en la cara y el cuello, por lo que interpusieron denuncia penal asesoradas por el abogado Héctor Liñán.
La lideresa del PAN en Monclova denunció que María Guadalupe Román, lejos de ser detenida, fue escondida al interior de la Presidencia, a la oficina de Guadalupe Oyervides, de programas sociales.

Cuando los priístas abandonaron la presidencia, minutos más tarde regresaron con un grupo más nutrido que traía palos, luego de haber quebrado las banderas del PAN, que se temía fueran utilizadas como armas en el enfrentamiento.