Se mata a unos días de su boda
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Pareja de jóvenes comprometidos vuelca su vehículo; ella se encuentra grave en un hospital
Felipe de Jesús Hernández Lara se iba a casar en una semana con Angélica Amador Martínez, ambos estaban ilusionados con la boda que se realizaría en el ejido San Antonio del Jaral, pero una tragedia cambió los planes: Felipe murió en un accidente vial.
El percance ocurrió en la carretera estatal a General Cepeda, en el kilómetro 4+300 a la altura del ejido Sabanilla.
Angélica, la prometida, viajaba con Felipe al momento del accidente. Ella resultó lesionada y tuvo que ser internada en el centro de salud de General Cepeda.
Los hechos ocurrieron alrededor de las 10:30 horas de ayer. Felipe y Angélica habían salido del ejido Independencia, donde vivía Felipe y se dirigían al ejido San Antonio del Jaral a la casa de ella.
Viajaban en un automóvil Crown Victoria, color gris, pero al parecer a exceso de velocidad. Al llegar a la curva, Felipe no pudo controlar el vehículo y salió de la carretera hacia un vado. Al caer el vehículo dio una vuelta completa para caer con las llantas hacia arriba. Ambos quedaron prensados.
Testigos del percance
Unos ejidatarios que viajaban cerca alcanzaron a ver el accidente y se detuvieron para tratar de ayudar, pero no pudieron hacer nada, era imposible sacarlos y prefirieron llamar al Sistema de Emergencias y pedir ayuda.
Al llegar las ambulancias al sitio los paramédicos se dieron cuenta de que Felipe ya no contaba con signos vitales y que Angélica estaba grave.
Uno de los ejidatarios que se detuvo a ayudar dijo que cuando tocó la mano de Felipe éste ya no respondía: "Estaba frío, sin reflejos", su muerte fue casi instantánea.
Después del traslado de Angélica, no hubo más que esperar a que llegaran las autoridades de la Fiscalía General del Estado para que tomaran conocimiento del deceso.
Mientras tanto fueron llegando uno a uno los familiares de Felipe. Todos lamentaban la pérdida y hasta cuestionaban a distintos santos: "Por qué no me hiciste el milagro", decía una hermana de Felipe. Los familiares se negaban a creer que el joven estuviera muerto.
Roberto Medina Barragán, agente del Ministerio Público de General Cepeda, tomó conocimiento del deceso y ordenó el levantamiento del cuerpo, mismo que fue llevado al Semefo para la necropsia de ley.
Los familiares lamentaron que la historia de amor entre Felipe y Angélica haya sido interrumpida por la tragedia.