Historias de la Ciudad: Kevin, lección de vida
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Saltillo, Coah.- Kevin es un niño PCI (parálisis cerebral infantil), pero sus padres no sabían que nació con una lesión grave en su cerebro; ahora y nueve años después el pequeño les cambió y dado una gran lección de vida.
Cuando nació el pequeño, platicó su madre Claudia Azeneth González Ramos, que a ella y su marido les llamó la atención que no comía, no succionaba la leche de pecho, le hicieron estudios, los cuales revelaron el problema del entonces bebé.
"Tiene muy dañada parte de su cerebro, del lado izquierdo, de hecho, no le permite hablar, él se comunica con los brazos y manos; no camina, su desarrollo es muy lento. Kevin ya tiene nueve años y su madurez es de un niño de dos años", explicó.
Desde entonces le han hecho muchos estudios y terapias, pero desde hace cuatro años cada mes sin falta viene desde Piedras Negras al CRIT-Coahuila, donde es atendido por gente experta y capacitada para darle una mejor calidad de vida.
Sin embargo, el estar viniendo cada mes a Saltillo implica para la familia otro problema, sobre todo para Claudia. "Al principio me acompañaba mi marido, pero por cuestiones de trabajo ya no pudo y tomamos la decisión de que yo dejara el trabajo, eso fue muy difícil porque yo quería desarrollarme en mi carrera (Licenciatura en Desarrollo Humano), eso me pegó en seco, pero primero es mi niño", dijo.
Ella y su esposo enfrentaron y resolvieron esa problemática, pero por otra parte no únicamente ellos como padres y matrimonio se la ven complicada, pues Kevin tiene una hermanita de 6 años, y ella también resintió y modificó su vida.
"Iba entrar a la primaria; para mí desde ahí fue muy difícil, porque teníamos que buscar a alguien con quién dejarla y traer a Kevin a su terapia, y resintió mucho, salió el celo, me cuestionaba ¿por qué te vas?, ¿por qué me dejas? y así fue ese principio", platicó.
Asimismo, la niña le platicó a la abuela de Claudia que no le ponían atención, por lo que la mujer los regañó a ella y su marido, y les hizo ver que sólo pedía algo de cariño, atención y un abrazo,
Al paso del tiempo, Claudia Azeneth vio cómo su hija conforme crecía se fue haciendo a la misma idea que ella, y ahora le ayuda mucho a su hermano.
Algo normal
Enterarse, para la familia, del problema de su hijo fue un golpe devastador, pero alzaron la cara y enfrentaron la situación sin temor y con el deseo de darle una vida lo más normal posible.
"Siempre vimos al niño como una persona normal, así como creció su hermana así lo vemos, la diferencia es que él necesita más atención, pero la que más lo resintió fue la niña, por dejarla encargada con otras personas", dijo.
Una vez asimilada la situación de Kevin, sus padres comprendieron que era hora de hacer una vida `normal' dentro de lo posible, además de buscar ayuda para su hijo.
"Yo le dije a mi marido que ya quería volver a trabajar, ya veía al niño estable, y tampoco queríamos buscar culpas, o ¿qué pasó?, ¿fui yo, fuiste tú? Sino que tuvimos que buscarle a terapeutas, y en Piedras no hay, buscamos escuelitas especiales", platicó.
Y son varias las actividades y terapias a las que Kevin asiste regularmente, como la equinoterapia.
Accidente carretero
El deseo de los padres de Kevin en darle cuidados y atenciones para que realice una mejor vida, ha tenido su precio al accidentarse en la carretera el 17 de diciembre, del año pasado, cuando iban para Piedras Negras, luego de haber recibido su terapia en el CRIT.
Ese vez, dijo Claudia, que viajaron desde Piedras Negras toda la noche, para llegar temprano, porque estaban citados a las 8:00 horas, luego de un día largo de terapias, fueron a descansar con una amiga de ella aquí en Saltillo.
"Al llegar a Monclova le dio sueño a mi marido y paramos para que durmiera, cuando salimos de ahí, yo llevaba al niño cargado porque estaba intranquilo, y mi marido creo no durmió bien, y se salió de la carretera; todo el equipaje voló porque veníamos en camioneta", coment.ó
Afortunadamente no fue grave el accidente, sólo fueron golpes, moretones y el susto.
Además las cosas han cambiado, sobre todo por el trabajo de su esposo, ahora es Claudia la que trae al pequeño Kevin y prefrieren viajar de día para evitar riesgos, y entre risas, dijo, para evitar que la deslumbren los otros autos de noche.
Los avances
Desde bebé Kevin recibe atención, y a lo largo de estos años sí ha tenido avances muy importantes y significativos, pues ahora ya se arrastra, y eso para la familia es muy alentador.
"Ya no depende tanto de nosotros, lo pongo en un lugar y él se desplaza por sus juguetes, señala el alimento. Ya tiene formas de moverse, y sobre, todo de comunicarse, independientemente de que no hable", señaló.
Para esta familia ha sido muy pesado todo lo que han vivido, desde entender y confrontar el choque emocional, viajes, desveladas y tantas cosas más, sin embargo, el aprendizaje que Kevin les ha trasmitido los ha hecho crecer.
"La vida sigue, de nada sirve lamentarse por esto. Yo aquí veo muchas mamás con su cara triste, quizás tengan otro problema fuerte, pero ya lo tienes. Aprendí a disfrutar lo que tengo con Kevin". enfatizó.
Esto a Claudia la ha sensibilizado, porque todo lo que busca para su hijo, también lo hace para los demás papás y niños que están en la misma situación que ella y Kevin,
Las lecciones de vida que le ha proporcionado Kevin a Claudia le han aclarado muchas ideas y sobre todo, le da la alegría de la vida, y mandó un consejo para todos los que no viven por situaciones como la de ella:
"Valoren a sus hijos, que pueden hablar, correr, jugar y hacer todo como cualquier niño `normal', todo eso es una bendición, yo tengo otra bendición con Kevin, o algo que aprender, y lo disfruto así, pero déjenlos ser, disfruten con ellos todo, no los regañen tanto por tonterías, la vida es corta y bella como para estarlos reprendiendo", concluyó.
Claudia agradece a Dios por tener a Kevin. Ya que los pronósticos eran desalentadores, porque no le daban los médicos mucho tiempo de vida, ya son nueve años y eso para ella, ya es ganancia.