Aumenta consumo de drogas entre menores en Coahuila; pide diputada reforzar prevención
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El Congreso exhortó a las secretarías de Educación y Salud a reforzar programas de prevención ante el incremento de adicciones en niñas, niños y adolescentes
En la última década, el consumo de sustancias ilícitas como el cristal ha ganado terreno entre adolescentes de 14 a 16 años y jóvenes de entre 18 y 24 años. Además, en algunas entidades del país más de la mitad de las personas que consumen esta droga son menores de 18 años.
Ante este panorama, la diputada Magaly Hernández Aguirre hizo un llamado desde el Congreso del Estado para fortalecer las acciones de prevención del consumo de drogas entre menores de edad, ante el incremento sostenido del uso de sustancias psicoactivas en Coahuila durante los últimos años.
De acuerdo con los datos expuestos, entre 2020 y 2025 el consumo de sustancias psicoactivas en la entidad aumentó 240 por ciento. En 2024, el 21 por ciento de los nuevos ingresos a centros de rehabilitación correspondió a menores de entre 12 y 17 años, mientras que en unidades de atención en Saltillo y Ramos Arizpe, ocho de cada diez pacientes eran adolescentes.
La legisladora señaló que este fenómeno ya tiene efectos visibles en el entorno escolar, donde docentes han detectado cambios de comportamiento, problemas de concentración y ausencias prolongadas en estudiantes.
Indicó además que el consumo de drogas en edades tempranas está relacionado con afectaciones a la salud mental, como ansiedad, depresión e ideación suicida, así como con un mayor riesgo de abandono escolar.
Ante este panorama, el exhorto plantea que autoridades educativas y de salud implementen programas integrales de prevención dirigidos a niñas, niños y adolescentes, con un enfoque centrado en la atención de causas y el acompañamiento oportuno. La propuesta también subraya la necesidad de evitar la estigmatización y criminalización de los jóvenes y priorizar su permanencia en el sistema educativo.
“Hoy en nuestro estado, hay niñas, niños y adolescentes que han sido expuestos a entornos donde el consumo de drogas está cada vez más presente. Extenderles una mano, brindarles seguridad y acompañarlos para que se alejen del consumo es el primer paso para que puedan volver a enfocarse en aprender, en descubrir lo que les gusta y en vivir plenamente la etapa de su vida que les corresponde”, concluyó.