Ceden contagios en Saltillo: el miedo sigue presente
Aunque en Coahuila desde el pasado 11 de marzo se permite dejar de usar el cubrebocas en exteriores, en las calles de Saltillo la mayoría de la población sigue utililizándolo.
Alejandra Sánchez, quien dos veces a la semana acude al primer cuadro de la ciudad a surtir mercancía para su negocio de comida, asegura que al estar en constante contacto con alimentos y sus clientes, prefiere portar el cubrebocas en todo momento, aún cuando se encuentra sola en su negocio, pues no sabe en qué momento podría contagiarse.
Mientras que la señora Sandra de la Rosa, señala que le resulta preocupante caminar por las calles o plazas públicas sin portar el cubrebocas, pues no sabe cuando alguien estornuda o tose si podrían estar contagiados y poniéndola en riesgo.
“Es decisión de cada quién; el gobierno ya dio esa libertad pero esto no ha terminado y a quienes nos contagiamos nos debe de preocupar más, por eso prefiero no quitármelo aunque haga calor”, dice.