Cierran primaria en el ejido La Concha de Torreón ante sospechas de que alumno ingresó con armas
COMPARTIR
Padres de familia cerraron la primaria tras señalamientos de que un alumno habría llevado una pistola y un cuchillo al plantel. Exigen explicaciones y medidas para garantizar la seguridad
TORREÓN, COAH.- La presunta presencia de una pistola y un cuchillo en manos de un alumno de la escuela primaria Ricardo Flores Magón, ubicada en el ejido La Concha, provocó que padres de familia tomaran las instalaciones la mañana de este miércoles, impidiendo el ingreso de estudiantes y maestros como medida de presión para exigir garantías de seguridad.
La inconformidad surgió después de que varios menores comentaran en sus hogares que uno de sus compañeros supuestamente había llevado un arma de fuego al plantel durante la semana pasada y que este martes habría ingresado nuevamente, pero en esta ocasión con un cuchillo.
Los señalamientos encendieron la preocupación entre las familias, quienes decidieron cerrar los accesos a la institución hasta recibir información precisa sobre lo ocurrido y conocer qué medidas se han adoptado para proteger a la comunidad escolar.
De acuerdo con los manifestantes, la dirección de la primaria no ha ofrecido una explicación sobre estos reportes, situación que incrementó la incertidumbre y llevó a los padres a organizarse para exigir la intervención de las autoridades educativas.
Una de las principales inquietudes es que hasta ahora desconocen si el objeto que presuntamente fue llevado por el estudiante era una pistola verdadera o de juguete.
Tampoco tienen certeza sobre el supuesto ingreso del arma blanca ni sobre las circunstancias en que habrían ocurrido ambos hechos.
Los inconformes cuestionaron además si el personal escolar tuvo conocimiento de la situación y, de ser así, por qué no se informó oportunamente a las familias.
También solicitaron conocer si fueron aplicados los protocolos de seguridad correspondientes o si se dio aviso a las autoridades competentes.
La protesta ocurre en medio de la preocupación que persiste entre la comunidad educativa de Torreón tras los hechos violentos registrados el pasado 1 de octubre en la Secundaria General Número 13, localizada en el ejido La Unión, donde una trabajadora del plantel perdió la vida y varias personas resultaron heridas.
Este antecedente, señalaron los padres, ha generado mayor temor ante cualquier señal de riesgo dentro de las escuelas, por lo que consideran necesario actuar de inmediato y no esperar a que se presente una situación de mayores consecuencias.
Insistieron en que su intención no es afectar las actividades escolares, sino obtener respuestas y asegurarse de que sus hijos puedan acudir a clases en condiciones de tranquilidad, con medidas de vigilancia y prevención que permitan detectar oportunamente cualquier situación irregular.
Durante la mañana, los estudiantes permanecieron fuera de las aulas, mientras madres y padres continuaban concentrados en el exterior de la primaria, en espera de la presencia de algún representante de las autoridades educativas que pudiera atender sus inquietudes.
Los manifestantes advirtieron que no permitirán la reanudación de las actividades escolares mientras no exista una explicación formal sobre los señalamientos y se establezcan compromisos concretos para reforzar la seguridad dentro del plantel.