Coahuila: detección oportuna, la estrategia financiera más efectiva contra la insuficiencia renal
Inauguran en Saltillo clínica de hemodiálisis de vanguardia. Advierten sobre el alto costo de la enfermedad renal
Con el objetivo de elevar los estándares de calidad y excelencia en la atención de pacientes con padecimientos renales, el Consorcio Médico Minus (MIUS) inauguró formalmente su nueva unidad de hemodiálisis el pasado jueves 9 de julio.
El evento contó con la participación del Colegio de Medicina Interna de Saltillo y fue el escenario para una conferencia que alertó sobre la “emergencia económica” que representa esta enfermedad.
Durante la inauguración, la Dra. Ana María del Carmen Díaz Franco, especialista en nefrología formada en el Centro Médico Nacional La Raza, impartió la charla “Impacto económico de la enfermedad renal”. La especialista enfatizó que la enfermedad renal crónica es un padecimiento silencioso que afecta a cerca de 174 millones de personas a nivel mundial, generando una carga financiera que impacta no solo al sistema de salud, sino directamente al bolsillo de las familias.
”La única llave que hemos encontrado hasta el momento es prevenir, detectar oportunamente y modificar los factores de riesgo para evitar llegar a fases terminales”, señaló la Dra. Díaz Franco, destacando que el diagnóstico tardío desplaza el gasto hacia la urgencia y la hospitalización, encareciendo drásticamente el tratamiento.
CIFRAS DE IMPACTO EN MÉXICO
La especialista compartió datos alarmantes sobre el panorama nacional, pues se estima un incremento del 93 % en el gasto relacionado con terapias de sustitución entre 2012 y 2027.
En instituciones como el IMSS, las terapias de sustitución renal representan aproximadamente el 15 % del gasto anual.
”La nefropatía diabética sigue siendo la principal causa de enfermedad renal crónica en el país, una condición que es plenamente prevenible en muchos casos”, dijo.
EL TRASPLANTE, UNA INVERSIÓN EN PRODUCTIVIDAD
Uno de los puntos clave de la conferencia fue la visión del trasplante renal como una inversión y no solo como un gasto. Aunque el costo inicial es elevado, la especialista no emitió cifras para evitar caer en panoramas inexactos, pero indicó que, a largo plazo, permite que el paciente recupere su vida activa y productiva, eliminando costos indirectos como el ausentismo laboral y la pérdida de ingresos por discapacidad.
El equipo de Consorcio Médico Minus destacó que esta nueva unidad cumple cabalmente con toda la normatividad vigente y busca ofrecer un manejo integral. Este enfoque multidisciplinario incluye no solo a nefrólogos, sino también a especialistas en nutrición, enfermería capacitada y psicología, factores determinantes para el éxito terapéutico y la calidad de vida del paciente.
Tras la conferencia, se llevó a cabo el tradicional corte de listón, un recorrido por las modernas instalaciones y un brindis de honor con los médicos especialistas y trabajadores presentes, marcando el inicio de una nueva etapa para la salud renal en la región.
SÍNTOMAS INICIALES Y PREVENCIÓN
Los especialistas advierten que la enfermedad renal crónica suele avanzar de manera silenciosa y, en sus primeras etapas, puede no presentar síntomas.
Sin embargo, algunos signos de alerta incluyen cansancio constante, hinchazón en pies, tobillos o manos, cambios en la frecuencia o apariencia de la orina, presión arterial elevada de difícil control, pérdida de apetito, náuseas, calambres musculares y comezón persistente.
Para reducir el riesgo de desarrollar enfermedad renal, se recomienda mantener bajo control la diabetes y la hipertensión arterial, acudir a revisiones médicas periódicas, realizar análisis de sangre y orina cuando existan factores de riesgo, mantener un peso saludable, llevar una alimentación baja en sal y ultraprocesados, mantenerse hidratado, evitar el tabaquismo, realizar actividad física con regularidad y no automedicarse, especialmente con analgésicos o antiinflamatorios de uso frecuente, ya que pueden dañar los riñones cuando se consumen de forma prolongada.
Asimismo, las personas con antecedentes familiares de enfermedad renal, diabetes, hipertensión u obesidad deben someterse a evaluaciones preventivas de manera periódica para favorecer un diagnóstico oportuno.