Coahuila: Entre aplausos y precariedad económica... el crudo panorama de la enfermería
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Personal de enfermería expone la complicada relación entre la pasión por el trabajo y la falta de estabilidad económica
En el marco de la celebración del Día de la Enfermera y el Enfermero la realidad de estos profesionales de la salud dista mucho de los festejos oficiales. A través de testimonios de personal con más de una década de experiencia, se ha denunciado una crisis de estabilidad económica y condiciones laborales abusivas que afectan tanto al sector público como al privado.
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VANGUARDIA platicó con una enfermera de la región Sureste de Coahuila, quien pidió omitir su nombre, porque aún sigue en lista de espera para acceder a una plaza laboral y teme represalias. Sin embargo, indicó que una de las denuncias más recurrentes es la brecha salarial. Según el testimonio, de quien ya ha trabajado en el centro y norte del país, una enfermera en un hospital privado puede llegar a ganar menos del salario mínimo, percibiendo sueldos de apenas 1,200 pesos a la semana. Incluso en clínicas donde se requiere personal especializado, los sueldos rondan los 5 mil pesos quincenales bajo esquemas de exclusividad que impiden tener otros empleos para subsistir.
Inestabilidad y falta de seguridad social
El sector público es uno de los mejores espacios para trabajar. En el caso del Instituto Mexicano del Seguro Social, IMSS, se cuenta con 6,238 empleados en el área de enfermería.
No obstante, el panorama no es más alentador para quienes no cuentan con una plaza de base. Se reporta que hay personal suplente que lleva hasta 12 años esperando una base, tiempo durante el cual carecen de seguridad social y prestaciones. Paradoxalmente, a pesar de trabajar en instituciones de salud, si estos trabajadores enferman, no tienen acceso formal a servicios médicos y dependen de la buena voluntad de los médicos de turno para ser atendidos.
Los abusos documentados incluyen:
En el caso de hospitales privados, además de sus labores clínicas, se les exige realizar tareas de limpieza y cocina.
“Se han registrado casos en el ISSSTE donde enfermeras suplentes son obligadas a trabajar hasta dos días sin salir del hospital debido a traslados, sin que se les paguen horas extras”, comenta.
Incluso las enfermeras que trabajaron durante la pandemia siguen sin trabajo, ya que solo les dieron contratos y no base.
DESVALORIZACIÓN PROFESIONAL
A pesar de contar con licenciaturas o maestrías, el personal señala que los empleadores no valoran su preparación académica al momento de fijar los salarios.
La situación se agrava con la incertidumbre del retiro, ya que las nuevas generaciones de enfermeras enfrentan un futuro sin pensiones ni jubilaciones, lo que genera una profunda decepción en una carrera que, aunque definen como muy bonita.
“Es una carrera muy bonita, pero uno también quiere estabilidad económica y muchas veces no pasa. Y uno no puede vivir de agradecimientos”, expuso la enfermera.