Del norte de México a la tragedia en Venezuela; tres Topos coahuilenses siguen buscando vidas entre los escombros
Los rescatistas de Acuña y Topos Azteca trabajan entre edificios colapsados mientras continúan las labores de búsqueda en Caracas y otras zonas afectadas
La solidaridad del pueblo mexicano una vez más se ha hecho presente. En medio de la tragedia venezolana causada por dos sismos de 7.1 y 7.5 grados el pasado 24 de junio, a la nación bolivariana no solo han llegado insumos humanitarios desde México, sino también la fuerza de los Topos, que se meten entre los huecos con la esperanza de salir acompañados.
Desde los primeros momentos de la tragedia que sacudió las zonas de Caracas, La Guaira, Carabobo, Miranda y Falcón, las organizaciones de Topos en México comenzaron a coordinarse para acudir a las áreas afectadas. Seis días después del desastre, las autoridades reportan por lo menos mil 500 personas fallecidas.
Entre quienes levantaron la mano están tres Topos coahuilenses: Javier Alvarado Lumbreras, Miguel Cervantes Álvarez y Armando López Guerrero. Los rescatistas emprendieron el viaje desde el segundo día del llamado para incorporarse de inmediato a las labores de búsqueda de sobrevivientes.
Al día de hoy, Javier Alvarado, comandante de Bomberos de Acuña, ha recorrido diversas zonas colapsadas alrededor de la capital venezolana, donde ya han recuperado cuerpos. Este martes el equipo se trasladó a otro punto, donde les informaron sobre posibles señales de vida. Son horas críticas para este tipo de rescates, pues las personas han permanecido más de seis días sin agua ni alimentos y con severas complicaciones respiratorias provocadas por el polvo.
“Ahorita vamos justo a un edificio colapsado donde se nos mencionó que aún escuchan vidas”, compartió Javier durante un momento de descanso al amanecer, tras una larga jornada en La Guaira, una de las zonas más afectadas por los sismos, que han dejado más de 500 réplicas.
Javier y Miguel cuentan que, desde que partieron, asumieron la encomienda de brindar ayuda a los pobladores de Venezuela y a cualquier persona que hubiera quedado atrapada por la tragedia, sin importar su nacionalidad.
De hecho, relataron que desde el aeropuerto de México un padre de familia se acercó para pedirles ayuda. Les proporcionó los datos del edificio donde se encontraban su esposa y su hijo menor de edad al momento en que los terremotos sacudieron el país.
“Desde el aeropuerto de México una persona nos pidió que ayudáramos a su familia. Su esposa y su hijo quedaron atrapados en un edificio. Lamentablemente ya se encontró sin vida al niño y pensamos que la madre también falleció. Ahora haremos una revisión para poder recuperar el cuerpo”, narró.
“Hemos tenido mucha actividad. Llegamos a las 11 de la noche, nos pusimos a trabajar y terminamos a las 7 de la tarde después de 72 horas. Recuperamos cuatro cuerpos entre los escombros en esas primeras horas. Pero estamos muy activos, trabajando mucho para ayudar a nuestros hermanos venezolanos”, recalcó.
Javier Alvarado, Miguel Cervantes y Armando López, de Topos Azteca, suman esta misión a muchas otras en las que han arriesgado su vida al internarse entre edificios colapsados. Un paso en falso, un escombro mal retirado o una fuga de gas pueden ser mortales, como ya ocurrió recientemente en un edificio derrumbado en Caracas.
Entre las emergencias en las que han participado destacan las de Marruecos, Haití, Turquía, Perú, Ecuador, Ciudad de México y Oaxaca. También colaboraron en las labores de rescate tras las inundaciones de Kerrville, Texas, donde fallecieron 117 personas.