‘Mi mamá, Socky Villar de Moeller, le entregó su vida a Saltillo”
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El legado de María del Socorro ‘Socky’ Villar de Moeller permanece en su familia. Hijas, hijos y nietos la recuerdan como una mujer que convirtió el trabajo, la educación y el servicio a los demás en una forma de vida
Para Pedro Moeller Villar, el octavo de los 10 hijos de María del Socorro ‘Socky’ Villar de Moeller, el legado de su madre no se limita a los negocios, al turismo o a los proyectos sociales que impulsó durante décadas en Saltillo. También permanece en la forma en que educó a su familia y en la relación que construyó con las personas que la rodearon.
Socky falleció el domingo 16 de agosto a los 98 años. Nacida en Ciudad Juárez en 1928, llegó a Saltillo cuando tenía 17 años, después de estudiar la preparatoria en El Paso, Texas, y fue aquí donde formó su familia junto a Guillermo Moeller Valdés.
Durante casi ocho décadas en Saltillo, su nombre quedó ligado a distintas etapas de la vida empresarial, turística, educativa y social de la ciudad. A los 20 años participó en la fundación de Platería Saltillo, negocio que durante 56 años recibió a visitantes, particularmente provenientes de Estados Unidos; posteriormente creó los Edecanes de Turismo y fundó organizaciones como el Comité de Damas Leonas y las Girl Scouts de Saltillo. También fue maestra de la Academia de Policía y de la Universidad Autónoma del Noreste (UANE), además de impulsar proyectos innovadores, como el primer call center político del país para el PRI.
Pero en casa, cuenta Pedro, la enseñanza era más sencilla: trabajar, estudiar y ayudar a los demás.
“Yo creo que por eso todos mis hermanos tenemos el lado de esa semilla de participar con la sociedad y hacer comunidad. Todos, a todos les decimos que sí cuando se pueda de ayudar, porque fue lo que nos inculcaron”, relató.
UNA FAMILIA MARCADA POR EL TRABAJO
Socky y Guillermo Moeller formaron una familia de 10 hijos. Pedro explica que cada uno tomó caminos distintos, aunque considera que todos conservaron parte de la personalidad y las enseñanzas de su madre.
Entre ellos se encuentran Guillermo, quien permaneció vinculado al trabajo familiar; Jorge, dedicado al sector de los cosméticos junto con su esposa; Lourdes, relacionada con el sector textil y la función pública; Lucina, vinculada al ámbito energético; Lorena, dedicada a la decoración; Nani, enfocada en la educación; Gaby, empresaria; el propio Pedro, quien continuó en el ramo restaurantero; Marcela y Melissa.
Una de las mayores preocupaciones de Socky fue que sus hijos tuvieran oportunidades para estudiar. Recordó que algunos realizaron estudios fuera de México y que ella siempre impulsó a su familia a prepararse y trabajar.
“Siempre educándonos, siempre en las mejores escuelas, tuvimos la mejor educación. No escatimaron en nadie con la educación”, recordó.
Esa enseñanza estaba acompañada del trabajo desde edades tempranas. Pedro recuerda que los hijos se involucraron desde pequeños en las actividades comerciales de la familia y que él mismo comenzó a trabajar desde niño en el restaurante familiar, para posteriormente continuar en el sector restaurantero.
“Nos enseña a trabajar, nos empujaba a todos a trabajar, a movernos, a estudiar en todas partes”, relató.
EL LEGDO TAMBIÉN ESTÁ EN CÓMO TRATABA A LOS DEMÁS
La manera en que Socky entendía el trabajo también alcanzaba a las personas que colaboraban con ella. Pedro recuerda que su madre no acostumbraba referirse a quienes trabajaban a su alrededor como empleados, sino como compañeros.
Esa visión se relacionaba con otra de las características que su hijo destaca: su disposición para escuchar y ayudar. Pedro recordó que durante años su madre apoyó a personas en condiciones vulnerables y que esa actitud terminó convirtiéndose también en una enseñanza para sus hijos.
“Era una persona que escuchaba, escuchaba, escuchaba, escuchaba”, relató Pedro al recordar la manera en que su madre atendía a quienes acudían con ella.
UNA FAMILIA QUE CRECIÓ ALREDEDOR DE ELLA
Esa cercanía también se mantuvo durante sus últimos años. Sus hijas y nietas participaban en su cuidado y mantenían reuniones familiares alrededor de ella. Pedro recuerda que en su casa siempre hubo niños, nietos y bisnietos. Calcula que, entre hijos, parejas, nietos y bisnietos, la familia llegó a reunir a alrededor de 124 integrantes.
Para él, esa convivencia es otra parte del legado de su madre: una familia que permaneció cercana y que, pese a los distintos caminos profesionales que tomaron sus integrantes, conservó las enseñanzas recibidas en casa.
‘UNA MUJER QUE NO TENÍA LÍMITES’
Para Pedro, quizá una de las mejores formas de resumir la personalidad de su madre es recordar que siempre buscaba nuevas oportunidades.
A lo largo de su vida, Socky participó en proyectos que abarcaron desde el comercio y el turismo hasta la educación, la formación de jóvenes y la participación social. Pedro también recuerda otras iniciativas familiares en las que su madre estuvo involucrada, entre ellas el restaurante Mucha Burger, además de su interés constante por las nuevas tendencias comerciales y por llevar a sus hijos a conocer distintos lugares de México para surtir la tienda.
Pero para su hijo, el mayor legado no está necesariamente en cada proyecto individual, sino en las personas que tocó a lo largo de su vida. “Era una mujer que no tenía límites y que era querida”, dijo.
Y al hablar de la despedida de su madre, Pedro resumió lo que, para él, representa una vida dedicada a su familia y a la ciudad que adoptó desde joven: “A Saltillo le entregó su vida”.