Confirman tres postores para adquirir AHMSA; se acerca la subasta definitiva
MONCLOVA, COAH.- La venta de Altos Hornos de México ya tiene protagonistas definidos. Luego de concluir el periodo de inscripción ante el Juzgado Segundo de Concursos Mercantiles, tres grupos quedaron oficialmente habilitados para competir por los activos de la empresa acerera en la etapa final del proceso legal.
El primero en la lista es el fondo norteamericano Argentem Creek Partners, encabezado por Daniel Chapman. Esta firma se caracteriza por invertir en compañías con problemas financieros y escenarios de alta volatilidad, apostando por su recuperación a través de esquemas de reorganización económica. Su presencia en la puja por AHMSA refleja el interés de capital extranjero en participar en la posible reactivación de la industria del acero en la región.
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También participa el empresario regiomontano David Martínez, mediante su firma Fintech. Con experiencia en operaciones financieras de gran escala, su grupo ha intervenido en procesos de reestructura, tanto corporativa como soberana, en distintos países. Su perfil representa respaldo financiero sólido y capacidad para negociar esquemas complejos de deuda.
El tercer contendiente es el especialista mexicano Efraín Rodríguez, quien cuenta con experiencia directa en la operación de la planta, particularmente en el molino Steckel. A diferencia de los fondos internacionales, su propuesta combina conocimiento técnico interno con inversión nacional, enfocándose en la viabilidad productiva de la siderúrgica.
Los tres aspirantes cumplieron con los lineamientos establecidos por la autoridad judicial, lo que les permitirá participar en la subasta pública programada para el 27 de febrero a las 10:00 horas en la Ciudad de México. El valor inicial establecido para la puja es de mil 127 millones de dólares.
Este procedimiento marcará un punto clave en el futuro de la empresa y en la economía de Monclova y la Región Centro de Coahuila, donde la actividad siderúrgica ha sido durante décadas el principal motor de desarrollo. La decisión que surja de esta subasta no solo definirá al nuevo propietario, sino también las posibilidades reales de reactivación para una de las industrias más emblemáticas del norte del país.