Participa académico de la UAdeC en la Ciudad de México en análisis sobre fracking
COMPARTIR
Especialistas evalúan impactos, tecnología y autosuficiencia en materia de gas dentro de estrategia energética federal
CIUDAD DE MÉXICO.- En el marco de un ejercicio de articulación entre el Gobierno de México y la comunidad académica, el director del Centro de Investigación en Geociencias Aplicadas (CIGA) de la Universidad Autónoma de Coahuila, Luis Fernando Camacho Ortegón, participó en la denominada Conferencia del Pueblo, donde se analiza la viabilidad del uso de la fracturación hidráulica en el País.
Este mecanismo, también conocido como hidrofracturación o fracking, permite incrementar la extracción de gas natural y petróleo a partir de yacimientos no convencionales, mediante la inyección de fluidos a alta presión en el subsuelo.
La inclusión del especialista universitario forma parte de una estrategia federal que busca sustentar la toma de decisiones en evidencia científica, incorporando el conocimiento técnico al diseño del Plan Nacional de Energía con miras a fortalecer la soberanía energética.
EVALUACIÓN TÉCNICA Y ANTECEDENTES INTERNACIONALES
Durante su intervención, el académico abordó los cuestionamientos relacionados con posibles afectaciones ambientales, particularmente en la frontera norte del País, al señalar que el CIGA ha desarrollado investigación en la materia por más de dos décadas en colaboración con instituciones como el Instituto Mexicano del Petróleo y equipos especializados en Estados Unidos.
Como referencia, expuso el caso de la cuenca Eagle Ford, al sur de Texas, donde —según registros recientes— no se han documentado incidentes significativos ni contaminación de acuíferos atribuibles directamente a esta técnica.
“El desarrollo tecnológico ha permitido que este proceso alcance mayores niveles de seguridad y eficiencia respecto a sus primeras aplicaciones”, explicó.
Añadió que en esa región se emplea principalmente agua de acuíferos salinos o no aptos para consumo humano, lo que contribuye a reducir la presión sobre fuentes hídricas destinadas a la población.
El investigador precisó que el grupo de trabajo, integrado por 17 especialistas, desarrollará durante 2 meses una primera fase de análisis técnico para determinar la pertinencia de explotar estos recursos en México o, en su caso, descartar su viabilidad.
Actualmente, el País importa cerca del 75 por ciento del gas natural que consume, situación que coloca en el centro del debate la necesidad de diversificar las fuentes de abastecimiento en el corto plazo.
El estudio, enfatizó, se desarrollará bajo criterios de sustentabilidad, considerando la tecnología disponible, la protección ambiental y el beneficio social como ejes rectores.