Clínica Saltillo (ahora Waldos): el antiguo hospital que guarda memorias... y misterios
Una publicación en redes sociales reavivó la memoria colectiva sobre el inmueble que hoy ocupa Waldos en el Centro de Saltillo
Una imagen aparentemente cotidiana volvió a detonar la nostalgia en Saltillo. Se trata del edificio ubicado en la esquina de Aldama y Xicoténcatl, en la Zona Centro, actualmente ocupado por una sucursal de Waldos, pero que durante buena parte del siglo XX funcionó como uno de los hospitales más reconocidos de la ciudad.
La pregunta publicada en redes sociales fue directa: “Me cuentan que este edificio décadas atrás funcionó como hospital? ¿Lo recuerdan?”. La respuesta no tardó en llegar. Cientos de comentarios confirmaron lo que muchos sabían: ese inmueble fue la histórica “Clínica Saltillo”, un referente para varias generaciones.
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EL ESPLENDOR DE LA CLÍNICA SALTILLO
En las décadas de los cincuenta, sesenta y setenta, la Clínica Saltillo fue uno de los centros médicos más modernos y prestigiosos de la capital coahuilense. Operaba como hospital general y maternidad, y entre sus muros nacieron miles de saltillenses.
Su ubicación estratégica, en pleno Centro de la ciudad, la convirtió en punto de referencia obligado ante cualquier emergencia. Para muchos, mencionar la esquina de Aldama y Xicoténcatl era sinónimo de atención médica inmediata.
Más allá de su historia clínica, el edificio destaca por su estilo Art Déco tardío, característico de construcciones institucionales de mediados del siglo XX en México.
Su fachada presenta líneas verticales marcadas y una estructura sólida que, pese al paso del tiempo y los cambios de uso, conserva un aire imponente. Aun con adecuaciones comerciales, la esencia arquitectónica permanece reconocible para quienes conocieron su pasado.
ENTRE LA MEMORIA Y EL MISTERIO
La publicación generó una oleada de recuerdos personales. Muchos usuarios aseguraron haber nacido en la Clínica Saltillo o haber sido atendidos por médicos que dejaron huella en la comunidad.
Iza Lop relató que nació ahí en 1975 y compartió una experiencia que su madre vivió años después, cuando fue operada en el mismo hospital. Según su testimonio, durante una noche en la que se encontraba sola y asustada, un doctor “muy viejecito” entró a su habitación para tranquilizarla y le prometió permanecer a su lado hasta que conciliara el sueño. A la mañana siguiente, al preguntar por el médico de turno nocturno, una enfermera le aseguró que no había ningún doctor asignado en ese horario. La familia decidió solicitar el alta voluntaria. “El punto es si era un fantasma o un ser de luz que fue a tranquilizarla”, escribió.
Miros ZC también recordó que en ese lugar le salvaron la vida cuando era bebé. Narró que, tras ser dada prácticamente por desahuciada en el Hospital del Niño, sus padres la trasladaron bajo su responsabilidad a la Clínica Saltillo, donde el doctor Villarello la atendió durante meses. “42 años después aquí estoy”, compartió.
Por su parte, Lolis Mejorado comentó que trabajó en el área de pacientes encamados, donde preparaba y entregaba alimentos, especialmente los fines de semana. Sara Pérez evocó a varios médicos reconocidos que laboraron en el lugar, entre ellos el doctor Villarello, el doctor Carlos Ramos, internista, y el doctor Fernando Gaytán, pediatra.
Como ocurre con muchos hospitales antiguos que quedan en desuso, la Clínica Saltillo se convirtió también en escenario de leyendas urbanas. Vecinos y antiguos pacientes aseguran que el edificio guarda no solo recuerdos médicos, sino historias de apariciones y presencias inexplicables.
Para algunos, se trata simplemente de la carga emocional de un lugar que fue testigo de los primeros llantos de miles de bebés. Para otros, los ecos del pasado todavía recorren sus pasillos.
Hoy, el inmueble cumple una función comercial y forma parte del paisaje cotidiano del Centro de Saltillo. Sin embargo, detrás de su fachada persiste una memoria colectiva que lo mantiene vivo como uno de los espacios más emblemáticos —y misteriosos— de la ciudad.