Dan último adiós al empresario Ricardo García Guerra en Saltillo
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Familiares, amigos y representantes de distintos sectores acompañaron a la familia durante la misa de despedida celebrada este martes
Entre flores blancas, abrazos y recuerdos, familiares, amigos y personas cercanas dieron este martes el último adiós a Ricardo García Guerra, empresario saltillense que falleció el pasado 16 de agosto, a los 77 años.
Desde la mañana, sus cenizas fueron veladas en las Capillas Renacimiento del Oratorio Martínez, al norponiente de Saltillo. Coronas y arreglos florales blancos marcaron la entrada del recinto, mientras en el interior las flores acompañaron el espacio donde permanecieron sus cenizas.
La despedida reunió a sus hijos Ricardo, Maru, Mariana, Alejandra y Fernando García López, así como a su esposa, María Eugenia López Villarreal. La familia estuvo acompañada por integrantes de los sectores empresarial, social y político de Saltillo.
La misa se realizó a las 13:00 horas y fue oficiada por el padre Manuel Diego López, sobrino y ahijado de García Guerra, quien durante la homilía habló sobre la muerte, la fe y la esperanza en la vida eterna.
Señaló que la despedida también representa un momento para reflexionar sobre la vida y sobre la esperanza que sostiene a quienes permanecen.
El sacerdote recordó que García Guerra pudo prepararse durante sus últimos meses y estuvo acompañado por familiares y sacerdotes. Destacó también su devoción religiosa y algunos momentos que compartieron durante ese periodo.
RECUERDAN SU CERCANÍA Y GENEROSIDAD
Al finalizar la ceremonia, Alejandra, hija de Ricardo García Guerra, tomó la palabra para agradecer a quienes acompañaron a la familia. Recordó a su padre como un hombre cercano, generoso y anfitrión, alguien que encontraba conocidos a dondequiera que llegaba y que mantenía vínculos con las personas a través de los años.
Mencionó que durante los últimos meses fueron muchas las personas que se acercaron para hablarles de él y compartir algún recuerdo. En cada historia, señaló, aparecía la imagen de un hombre querido y cercano.
Alejandra también agradeció a su madre y a sus hermanos por mantenerse unidos durante este periodo, así como a familiares, amigos y al personal médico y de enfermería que los acompañó durante los últimos meses.
Antes de concluir la despedida, dedicó unas últimas palabras a su padre:
“Vete tranquilo, papá, tu familia te ama, te agradece y te llevaremos siempre en el corazón”, expresó.