Laura Gómez: la ciencia de las hormonas al servicio de la salud femenina
La doctora, líder en endocrinología, destaca por su enfoque integral y preventivo de la salud. Su labor impulsa a las mujeres a escuchar su cuerpo, priorizar su bienestar y tomar decisiones informadas para una mejor calidad de vida
Desde muy joven, Laura Gabriela Gómez Herrera tuvo un profundo interés por entender cómo funciona el cuerpo humano, así que la medicina le pareció la combinación perfecta entre ciencia, servicio y humanidad.
Saltillense egresada de la Licenciatura de Medicina por la Universidad Autónoma de Coahuila (UAdeC), cuenta con una especialidad en endocrinología en el Centro Médico Nacional La Raza del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), avalado por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM ).
En su currículum también destaca la alta especialidad en Enfermedades del Metabolismo Mineral por el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán, respaldada igualmente por la UNAM.
Siendo la medicina una de las áreas en donde los profesionales pueden cambiar el rumbo de la salud de un paciente a largo plazo, Laura se interesó por especializarse en poder diagnosticar, tratar y en muchas veces prevenir.
Como experta, nos cuenta que cuando una hormona se altera, puede afectar múltiples sistemas del cuerpo, por eso la endocrinología es fundamental para comprender muchos problemas de salud actuales.
También nos comparte que las hormonas funcionan como mensajeros químicos que regulan prácticamente todo el organismo, y son capaces de revelar problemas como diabetes, obesidad, enfermedades tiroideas, infertilidad, osteoporosis, entre otros.
Dichos padecimientos afectan la calidad de vida de las mujeres, desde la punta del pelo a la punta del pie: el metabolismo, energía, fertilidad, crecimiento y hasta el estado de ánimo.
“Más allá de tratar enfermedades, el verdadero valor de la medicina está en acompañar a las personas en uno de los aspectos más importantes de su vida: su salud”, comparte la especialista.
Por otro lado, Laura explica que la salud está influida por alimentación, sueño, actividad física, salud emocional, genética y entorno. “Como médicos debemos ver al paciente como un todo, no únicamente como una enfermedad. Firmemente creo que cuando el paciente entiende su salud, puede tomar mejores decisiones para cuidarla”, señala.
En el mismo sentido, complementa con que “cada paciente tiene una historia distinta, y mi objetivo es que conozcan bien su enfermedad para que participen activamente en su tratamiento”.
En entrevista, la doctora nos explicó que muchas ocasiones las mujeres suelen normalizar síntomas como alteraciones en la tiroides, cambios inexplicables de peso o fatiga persistente.
Además de atribuirlas al estrés, posponer revisiones médicas por priorizar otras responsabilidades, son factores que no acercan a la solución de raíz. Sobre todo cuando en realidad dichos síntomas pueden ser una causa hormonal tratable.
La doctora Laura es fiel creyente de que la prevención es fundamental. Ya que cuando actuamos a tiempo, no sólo se evitan complicaciones, sino que mejoramos significativamente la calidad de vida.
Destaca que es importante no automedicarse ni seguir consejos o remedios dados por personas que no son profesionales de la salud. “Invertir en salud es invertir en calidad de vida y en el futuro”, reflexiona la especialista.
En esta labor en la que es todo un reto, como muchas otras, encontrar un equilibrio entre la vida profesional y personal, la doctora Laura reconoce que ha encontrado las oportunidades para demostrar que el liderazgo femenino en la medicina es cada vez más fuerte y necesario.
Y si bien la medicina es una profesión demandante que requiere constancia, disciplina y compromiso, para ella esto se acompaña de grandes satisfacciones, como atestiguar la mejora de un paciente, ver como recupera su energía y por ende cambia su calidad de vida. Todo eso le recuerda por qué eligió esta profesión.
Dejando un mensaje a las mujeres de Saltillo, la doctora sentencia claro: “las mujeres solemos cuidar de todos antes que de nosotras mismas. Pero quiero que recuerdes que cuidar tu salud es una prioridad. Cuando estamos bien, entonces podemos cuidar a la familia, el trabajo y la comunidad”.