Oleada de robos en Puente Moreno obliga a vecino de Saltillo a considerar abandonar su casa
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Tras sufrir al menos diez robos en su vivienda, un vecino de la colonia Puente Moreno, al sur de Saltillo, denuncia la reactivación de bandas delictivas, la falta de vigilancia y el abandono de la zona
A Héctor Recio Dávila, propietario de una huerta ubicada en la colonia Puente Moreno, al sur de Saltillo, los constantes robos ya lo tienen al límite. Tan solo en esa vivienda ha sido víctima de al menos diez atracos, situación que lo ha llevado a considerar vender su casa y mudarse a un rancho o a un sitio despoblado, donde —dice— pueda vivir sin el temor constante de que atenten contra su patrimonio.
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El robo más reciente ocurrió el pasado sábado 10 de enero, cuando presuntos delincuentes rompieron un tragaluz, forzaron las chapas de las puertas e ingresaron a la finca para sustraer objetos con un valor estimado cercano a los 30 mil pesos. Entre lo robado se encuentran ropa, tres cuchillos de campo, dos sombreros de fieltro, una bocina, una navaja y varias hebillas de fierro, artículos que, aunque no representaban una gran ganancia económica, tenían un alto valor sentimental y familiar.
Los ladrones no se conformaron con ello. También se llevaron alimentos básicos como huevo, tomate, papa, tortillas y otros comestibles, dejando incluso sin despensa al propietario.
Héctor relató que el atraco ocurrió durante el tiempo en que salió a practicar senderismo, desde las 8:30 de la mañana hasta aproximadamente las 5:30 de la tarde. Al regresar, encontró su casa completamente revuelta y su habitación saqueada. “Todo el día bien contento el ratero”, lamentó.
De acuerdo con su versión, los delincuentes habrían vigilado la vivienda previamente. Al no encontrar estacionada su camioneta Nissan Estaquitas modelo antiguo, asumieron que la casa estaba sola y aprovecharon para ingresar sin mayor dificultad.
El impacto emocional, señala, fue devastador. Durante un tiempo, los robos en el sector parecían haber cesado luego de que, gracias a denuncias vecinales, las autoridades detuvieron y enviaron a prisión a los hermanos conocidos como “El Buka” y “El Gokú”, integrantes de la familia Torres Córdova, señalados como cabecillas de una banda dedicada a los robos en la zona.
Con los principales responsables tras las rejas, vecinos y residentes recuperaron la confianza. Sin embargo, los atracos a casa-habitación han resurgido no solo en Puente Moreno, sino también en colonias aledañas como Mario Ortiz, Diana Laura y Rincón de los Pastores, lo que ha generado hartazgo e incertidumbre entre los habitantes.
“Se me hace que en mi caso fue uno o dos rateros solitarios. Hay mucho vago suelto y, aunque digan que Saltillo es la ciudad más segura y que Coahuila está en primer lugar, aquí no nos sentimos así, por más que a veces anden las patrullas”, expresó.
Tras descubrir el robo, Héctor acudió a presentar la denuncia correspondiente ante la Fiscalía. Reconoció que tiene pocas expectativas de que el caso se resuelva, pero considera importante que su queja quede registrada en las estadísticas oficiales.
Aseguró que no es el único afectado, ya que otros vecinos han denunciado robos similares a través de grupos de WhatsApp comunitarios, donde se advierte constantemente sobre la presencia de delincuentes.
El afectado describió a Puente Moreno como un entorno propicio para la delincuencia, debido a la cercanía del arroyo La Encantada, cuyas cuevas —afirma— sirven de refugio para personas sin oficio. A ello se suman calles sin pavimentar, escasa iluminación y la ausencia de casetas de vigilancia policial.
“El arroyo está lleno de vegetación y es un escondite perfecto. La policía no entra porque no hay accesos; desmantelan cuevas y al poco tiempo vuelven a aparecer”, denunció.
Héctor también señaló que los objetos robados suelen venderse en la misma zona o, presuntamente, en una vulcanizadora donde se compran artículos de procedencia ilícita. A su decir, la falta de detenciones alimenta la sospecha de protección o complicidad.
“Estamos en los grupos de WhatsApp de la policía; a veces llegan y a veces no. Los operativos deberían ser permanentes”, reclamó.
Finalmente, lamentó que la zona esté saturada de puntos de venta de droga y que los vecinos vivan prácticamente confinados. “Te dicen ‘no te muevas de tu casa’, pero eso no es vida. Es como estar en una jaula; ya estoy pensando seriamente en vender”.
El vecino hizo un llamado a las autoridades municipales para que refuercen la presencia policiaca y atiendan a colonias del surponiente de Saltillo que, asegura, permanecen olvidadas tanto por el gobierno como por las corporaciones de seguridad.