Saltillo: basura y tumbas deterioradas evidencian descuido en el Panteón de Santiago
Durante un recorrido, VANGUARDIA documentó acumulaciones de desechos, sepulturas abiertas y daños en espacios históricos; visitantes expresaron opiniones divididas sobre el mantenimiento del cementerio
A unos pasos de las tumbas que familiares limpiaron y adornaron con flores por el Día de Muertos, montones de ramas, escombros y residuos permanecen acumulados en distintos sectores del Panteón de Santiago, en Saltillo, donde también se observan sepulturas deterioradas y abiertas que podrían representar un riesgo para los visitantes.
Durante un recorrido realizado por VANGUARDIA este lunes 2 de noviembre, se constató que, aunque buena parte de los pasillos y áreas de circulación se mantienen ordenados, existen numerosos puntos donde se concentra basura.
Parte de estos desechos ya se encontraba en el lugar desde la semana anterior, según pudo constatar este medio durante una visita previa, mientras que algunos asistentes señalaron que la acumulación de ramas, restos de arreglos florales y otros materiales es una situación recurrente a lo largo del año.
El deterioro también alcanza a las sepulturas. Durante el recorrido se identificaron tumbas antiguas con daños visibles, algunas con aberturas y huecos que podrían ocasionar accidentes a quienes caminan entre ellas. En varias de estas cavidades también se observó basura acumulada.
Entre los espacios que presentan señales de desgaste se encuentra la Rotonda de los Coahuilenses Ilustres, donde diversas sepulturas necesitan mantenimiento, aunque sin grandes concentraciones de basura. En contraste, la Rotonda de los Hombres Revolucionarios presenta un deterioro más pronunciado, con estructuras dañadas y residuos en sus alrededores.
Visitantes encuentran diferencias en el mantenimiento
Las opiniones de quienes acudieron al cementerio fueron distintas. Mientras algunos consideraron que las condiciones de limpieza han empeorado respecto a años anteriores, otros señalaron que ciertas áreas presentan mejoras.
“Sí, hay más basura. De hecho, lo que estoy viendo es que aquí hay muchas ramas”, comentó una visitante, quien también señaló la presencia de materiales aparentemente procedentes de sepulturas intervenidas.
La ciudadana consideró que el mantenimiento debe ser una responsabilidad compartida entre las autoridades encargadas del cementerio y las familias de las personas fallecidas.
Otra asistente coincidió en que existen áreas limpias y otras descuidadas, aunque aseguró que este año observó una mayor cantidad de visitas en comparación con ocasiones anteriores. “Se ve en algunos lados limpio y en otro no”, expresó, al considerar que tanto los familiares como las autoridades deberían participar en la conservación del lugar.
En contraste, una visitante que acudió acompañada de familiares señaló que las condiciones han mejorado respecto a otros años, particularmente porque antes había ataúdes acumulados en algunas zonas que dificultaban el paso.
Tumbas antiguas, entre el abandono y el deterioro
Más allá de los residuos, otra de las preocupaciones observadas es el estado de sepulturas antiguas que presentan señales de abandono prolongado, algunas con elementos fracturados, aberturas o daños visibles en su estructura.
Una visitante consideró que parte de esta situación podría relacionarse con el paso de las generaciones y la ausencia de familiares que continúen atendiendo las tumbas. “Hay mucha tumba que ya, al paso de los años, a lo mejor familias ya no hay”, expresó, al señalar que algunos descendientes podrían haber perdido el vínculo con las personas sepultadas.
La misma ciudadana pidió que la atención a estos espacios no se limite a las fechas de mayor afluencia, como el Día de las Madres, el Día del Padre o el Día de Muertos, e invitó a las familias a acudir periódicamente para realizar labores de limpieza.
Los visitantes también mencionaron la presencia de restos de cajas funerarias y materiales retirados de algunas sepulturas, una situación que consideraron inapropiada por las condiciones de limpieza y presentación del cementerio.
El estado de las tumbas antiguas abre además interrogantes sobre la conservación del patrimonio funerario de Saltillo, particularmente en aquellos monumentos cuyos familiares ya no acuden o cuya antigüedad dificulta identificar a los responsables de su mantenimiento.