Saltillo: Por errores humanos, 87% de riesgos de inundación
COMPARTIR
Un estudio del IMPLAN reveló que el 95 por ciento de los arroyos de Saltillo presenta problemas de basura
Los errores humanos provocan más del 87 por ciento de los riesgos de inundaciones en Saltillo, esto ante la falta de control en el crecimiento urbano y las modificaciones artificiales a los cuerpos de agua.
De acuerdo con el diagnóstico de arroyos realizado por el Instituto Municipal de Planeación (IMPLAN) durante la administración municipal anterior, las invasiones y alteraciones artificiales de los cauces generan la mayoría de los puntos críticos de riesgo.
La acumulación de residuos sólidos urbanos representa un 25 por ciento de incidencia en este tipo de eventos, debido a que la basura provoca el taponamiento de las rejillas pluviales.
En contraste, el mayor porcentaje de los riesgos corresponde a la intervención humana mediante la desviación de cauces, la construcción de asentamientos sobre ellos o la eliminación total de los flujos naturales.
“Las inundaciones son provocadas en un 11 por ciento por la topografía del terreno; por otro lado, tenemos un 25 por ciento relacionado con la acumulación de residuos sólidos (basura), lo que lleva al taponamiento de rejillas; y el mayor porcentaje corresponde a la desviación de cauces, asentamientos sobre los cauces y eliminación total del cauce, con un 62 por ciento. Esto quiere decir que la mayor parte de los riesgos pudieron haberse evitado.
“Por lo tanto, existe un área de oportunidad para analizar posibles soluciones que contribuyan a una planeación del crecimiento urbano compatible con el cuidado del medio ambiente y la conservación de los recursos naturales”, expuso el informe.
El documento técnico también destaca que el 95 por ciento de los arroyos presentan invasión de basura o problemas de contaminación.
INVASIÓN DE VIVIENDAS GENERA PELIGRO
El documento señala que el crecimiento habitacional avanzó sobre áreas federales y márgenes de protección de los cauces, lo que reduce el espacio destinado al libre escurrimiento del agua.
Entre los puntos identificados se encuentra el bulevar Revolución, en el fraccionamiento Real del Sol, donde fue eliminado el cauce del arroyo La Cieneguita.
Otro de los casos señalados corresponde a la construcción del centro comercial Sendero Sur, que desvió el arroyo El Mimbre y aumentó la fuerza del flujo hacia el sector Parques de la Cañada.
En el centro de la ciudad, el documento identifica como otro punto crítico la clínica 73 del IMSS, ubicada en el cruce de Antonio Narro y Pablo de Mejía, donde desapareció un arroyo para habilitar un estacionamiento.
Esta problemática compromete la estabilidad de las construcciones y coloca en situación de riesgo tanto el patrimonio como la integridad de las familias asentadas en estos puntos de la mancha urbana.
El instituto remarcó la necesidad de utilizar estos datos como un área de oportunidad para la planeación urbana y enfatizó que deben analizarse soluciones que permitan un modelo de crecimiento compatible con el desarrollo y el cuidado del medio ambiente.
Asimismo, planteó la necesidad de implementar mecanismos que eviten la continuidad de la eliminación o alteración de los flujos hídricos en la ciudad.
La conservación de los recursos naturales y el respeto a las zonas de escurrimiento son señalados en el informe como elementos clave para mitigar los riesgos de desastres derivados de contingencias climatológicas.