Se ensarta clavos en la mano al trabajar en un predio en Saltillo
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Vecinos y un oficial de caseta solicitaron apoyo al 911 tras escuchar los gritos del hombre lesionado
Los gritos de dolor, desesperación y de auxilio, fueron los que alertaron a un oficial de una caseta de vigilancia y vecinos de la colonia Bellavista la mañana martes, solicitando una ambulancia en el lugar.
Pues e trataba de Héctor Javier Hernández Martínez, “Pato”, de 42 años, quien es el que se encarga de cuidar el predio en la calle Reforma entre Pedro Aranda y Niños Héroes, donde ocurrió el accidente que lo mando a la instalaciones de la Cruz Roja, trasladado por una ambulancia de la humanitaria institución.
El hombre ataba realizando limpieza y reparando algunas de las cosas que tiene en el predio, cuando tomó una tarima la cual tenía los clavos salidos y él no se percató de esto.
Fue que al tomar la madera, se ensartó dos de los clavos oxidados en su mano, comenzando a gritar y al ser visto de como no se podía quitar la tarima, se dio aviso al número de emergencias, 911, solicitando una ambulancia.
El oficial de la caseta de la zona, pidió la unidad y en pocos minutos el ulular de las sirenas de la unidad de emergencias se escuchan cada vez más cerca y a su arribo, los paramédicos atendieron al hombre.
Le auxiliaron a quitarse la tarima y por fortuna los clavos estaban chuecos y no rectos por lo que aparentemente no tenía fracturas, sin embargo fue limpiada la zona afectada y finalmente trasladado a las instalaciones de la Cruz Roja para descartar alguna lesión grave.
Los gritos de dolor, desesperación y auxilio alertaron a un oficial de una caseta de vigilancia y a vecinos de la colonia Bellavista la mañana del martes en Saltillo, quienes solicitaron una ambulancia en el lugar.
Se trataba de Héctor Javier ¨N¨, “Pato”, de 42 años, quien se encarga de cuidar un predio ubicado en la calle Reforma, entre Pedro Aranda y Niños Héroes, donde ocurrió el accidente que lo llevó a las instalaciones de la Cruz Roja, tras ser trasladado por una ambulancia de la institución.
El hombre estaba realizando labores de limpieza y reparando algunos objetos dentro del predio cuando tomó una tarima que tenía clavos salidos, sin percatarse de ello.
Al sujetar la madera, se le ensartaron dos clavos oxidados en la mano, lo que provocó que comenzara a gritar. Al observar que no podía desprenderse de la tarima, se dio aviso al número de emergencias 911 para solicitar apoyo médico.
El oficial de la caseta en la zona pidió la unidad y, en pocos minutos, el sonido de las sirenas de la ambulancia se escuchó cada vez más cerca. A su arribo, los paramédicos brindaron atención al hombre.
Los socorristas lo auxiliaron para retirar la tarima y, por fortuna, los clavos estaban doblados y no rectos, por lo que aparentemente no presentaba fracturas. No obstante, la zona afectada fue limpiada y finalmente fue trasladado a las instalaciones de la Cruz Roja para descartar alguna lesión de gravedad.