Sorprenden a Saltillenses restricciones en los panteones: niños y mujeres embarazadas no entran
Decenas de familias se sorprendieron este día de Todos Los Santos al visitar el Panteón de Santiago, el Panteón de la Paz y Jardines de Santo Cristo, al enterarse que mujeres y niños no podían ingresar al camposanto a visitar a su seres queridos.
Éste lunes 1 de noviembre, centenas de familias en Saltillo se dispusieron a visitar a sus seres queridos en compañía de los más grandes y los más pequeños de sus integrantes, para llevar ofrendas, flores y hasta música a quienes se les adelantaron en el camino.
Sin embargo, al llegar a la puerta de los panteones, el anuncio sobre la restricción de acceso a menores de edad y mujeres en estado de gestación, fue motivo de sorpresa y descontento, pues aseguran que el día fue planeado en torno al puente escolar precisamente para que la familia completa acudiera al camposanto.
“Ya me recordaron muchas veces a mi mamacita que en paz descanse, pero son las condiciones para entrar y los niños se tienen que quedar afuera a esperarlos, así que las familias entran y salen más rápido de los normal. Las mujeres embarazadas tampoco pueden pasar y nos reclaman, pero no podemos darles acceso”, señala el señor Alberto, trabajador del panteón de Santiago.
Decenas de niños y mujeres embarazadas permanecieron en la entrada de los panteones, como se observó en el panteón de Santiago, en donde la reja principal lució abarrotada por los pequeños que no pudieron acceder y esperaron afuera junto con algún otro miembro de la familia.
Por su parte, la señora Teresa Santos señaló que, junto a sus hijos de 15 y 18 años, acudió a visitar a su esposo que falleció el año pasado, pero solo uno de ellos pudo pasar, pues no tenía conocimiento de las medidas que este año se implementaron para la reapertura y visita de los panteones con motivo del Día de Muertos.
Otra de las quejas de los saltillenses, fue que poco después del mediodía en el panteón de Santiago y Santo Cristo, se terminó el agua durante las primeras horas.
Aunque las piletas estaban llenas durante la mañana, las visitas previas del fin de semana y la poca presión de las llaves, provocó la falta del líquido orillando a los visitantes a salir y comprar agua en las casas vecinas o agua embotellada en las tiendas de autoservicio.