Endurecen protocolos y supervisión en juegos mecánicos en Torreón
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Sigue veto para el ‘remolino’, en el que recientemente ocurrió un percance
TORREÓN, COAH.- Bajo una nueva política de tolerancia cero, el Ayuntamiento de Torreón ha formalizado un esquema de inspección exhaustiva en los juegos mecánicos de la Alameda Zaragoza, estableciendo requisitos técnicos obligatorios para prevenir cualquier vulnerabilidad operativa en el futuro.
El titular de Protección Civil y Bomberos, Jorge Luis Juárez Llanas, confirmó que la suspensión temporal de las 16 atracciones fue el primer paso de un protocolo de seguridad reactivado de oficio. Si bien el resto del circuito ya opera, la atracción denominada “remolino” permanece bajo un veto estricto hasta cumplir con estándares de certificación internacional.
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Para levantar la sanción, los concesionarios están obligados a entregar un expediente técnico que incluya dictámenes estructurales, electromecánicos y eléctricos avalados por especialistas. Sin este respaldo documental y la verificación física de las reparaciones, ninguna unidad que haya presentado fallas podrá reincorporarse a la oferta recreativa local.
Juárez Llanas subrayó que la estrategia de seguridad no será un evento único, sino un programa permanente. Se ha decretado una fiscalización quincenal obligatoria para auditar las bitácoras de mantenimiento, asegurando que cada operador cumpla con los ciclos de revisión preventiva marcados por el fabricante de la maquinaria.
Este blindaje normativo se replicará de forma inmediata en el Bosque Venustiano Carranza y el Bosque Urbano. El objetivo institucional es unificar los criterios de seguridad en todos los espacios de esparcimiento familiar, eliminando la discrecionalidad en las revisiones y garantizando que el mantenimiento sea una constante y no una reacción.
Finalmente, la autoridad enfatizó que la responsabilidad es compartida: mientras los operadores deben vigilar el funcionamiento mecánico segundo a segundo, se exhorta a los usuarios a reportar mediante el 911 cualquier comportamiento negligente o ruido inusual en las máquinas.