INAH concluye restauración de pinturas rupestres dañadas por saqueo en Cuatro Ciénegas
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El INAH concluyó la restauración de las pinturas rupestres dañadas por la extracción ilegal de fragmentos en Cueva Pinta y Cueva Pinta VI
El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) concluyó los trabajos de restauración en las pinturas rupestres de Cueva Pinta y Cueva Pinta VI, en Cuatro Ciénegas, luego de que en enero de 2025 se detectara la extracción ilegal de fragmentos del sitio arqueológico.
El saqueo provocó la pérdida de una pintura con forma de mano humana, para cuya extracción se habría utilizado una sierra eléctrica de disco portátil. La intervención dejó un hueco de aproximadamente 30 por 35 centímetros y entre 2 y 3 centímetros de profundidad, además de desprendimientos de otras pinturas con una antigüedad estimada de entre 500 y 5 mil años.
Tras el reporte, el arqueólogo del Centro INAH Coahuila, Yuri de la Rosa, recorrió Cueva Pinta y el cañón de La Lagartija para verificar posibles afectaciones en otros sitios. En Cueva Pinta VI encontró también una figura humanoide desprendida casi en su totalidad, cuyos fragmentos fueron dejados en el lugar. El INAH presentó una denuncia ante la Fiscalía General de la República (FGR), cuya investigación continúa.
Como resultado de la intervención, en abril de 2026 inició un proyecto de restauración encabezado por Sandra Guadalupe Cruz Flores, con la participación de Karen Limón Torres, Ana Carmen Morales y un equipo de campo. Durante dos meses, las especialistas recuperaron y clasificaron miles de fragmentos, identificaron piezas que podían unirse y recolocaron en la roca aquellos elementos que lograron asociar con su ubicación original.
La restauración permitió recuperar parte del patrimonio afectado, pero el INAH decidió conservar la huella del saqueo: en el espacio donde estaba la mano humana se colocaron fragmentos de roca, sin reconstruir la pintura, para evitar crear un falso histórico. El resultado dejó visible una “cicatriz” del daño y documenta la alteración de un sitio arqueológico considerado por el INAH como uno de los casos más graves de afectación a pinturas rupestres en Coahuila.