Jimulco, laboratorio natural que mide la recuperación del agua en la Comarca Lagunera: SMA
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En la Sierra y Cañón de Jimulco se implementan proyectos de captación e infiltración de agua con monitoreo técnico para medir su impacto en el ecosistema
TORREÓN, COAH.- La Sierra y Cañón de Jimulco se ha transformado en un terreno clave para la experimentación de métodos de conservación y captación de agua. A través de proyectos de restauración ecológica con resultados medibles a largo plazo, la región busca sentar precedentes, destacó Susana Estens de la Garza, secretaria de Medio Ambiente de Coahuila.
La funcionaria señaló que, desde 2024, se implementan en este recinto natural diversas soluciones ecológicas destinadas a potenciar la infiltración de agua de lluvia y recuperar la salud de los ecosistemas regionales.
Más allá de la reforestación, la estrategia destaca por incluir sistemas de monitoreo diseñados para registrar el impacto preciso de cada obra realizada sobre el terreno.
El objetivo principal, indicó Estens de la Garza, es cuantificar cuánta agua se logra inyectar al subsuelo a través de la infraestructura construida para interceptar escurrimientos.
“Durante cada temporada de lluvia registramos el llenado de estos espacios para medir el volumen de infiltración. Nuestro fin es contar con datos precisos que demuestren la efectividad de la estrategia”, afirmó.
Se han construido zanjas y estructuras de retención en terrenos con pendiente, lo cual retiene el agua temporalmente y facilita su absorción gradual en el suelo.
La secretaria subrayó que estos procesos requieren un seguimiento técnico estricto, ya que los resultados no son inmediatos.
“Son proyectos de largo plazo que requieren mediciones constantes, respaldo institucional y la participación activa de la comunidad”, enfatizó.
El proyecto, que cuenta con una inversión cercana a los 18 millones de pesos, emplea a unos 40 núcleos familiares de la zona en las labores de construcción y mantenimiento.
Especialistas en la materia llevan a cabo evaluaciones continuas para verificar el impacto positivo en la conservación del suelo y el aumento de la disponibilidad de agua.
Estens de la Garza resaltó que esta labor aporta conocimiento vital sobre la adaptación al entorno en zonas semidesérticas, un desafío crítico para la Comarca Lagunera.
Para concluir, la funcionaria mencionó que el monitoreo se mantendrá durante dos años más, periodo esencial para analizar la evolución del ecosistema y determinar si el modelo es factible para ser trasladado a otros puntos del estado.