Los nuevos desafíos de Ecclestone
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Ecclestone lleva más de 40 años convirtiendo el deporte del motor en espectáculo global y multimillonario.
Berlín, Alemania.- Bernie Ecclestone logró frenar el juicio por sobornos que pudo mandarlo a la cárcel, pero sus problemas están lejos de haber terminado: el británico quiere recuperar ahora el poder en la Fórmula 1 y probar que es el indicado para resolver los desafíos que afronta la categoría reina del motor.
"Ahora puedo volver a lo que sé hacer mejor: dirigir la Fórmula 1", celebró el magnate de 83 años después de que la corte de Múnich aceptara su oferta de pagar 100 millones de dólares (75 millones de euros) a cambio de frenar el juicio por los supuestos sobornos a un banquero en relación a los derechos comerciales de la Fórmula 1.
Ecclestone lleva más de 40 años convirtiendo el deporte del motor en espectáculo global y multimillonario. Se cree que, una vez que haya concretado el pago y el juicio quede definitivamente cerrado, podrá volver a la junta directiva de la compañía CVC que maneja la Fórmula 1, un puesto que quedó en suspenso durante el proceso.
Pero el británico sabe que el golpe de imagen que sufrió en los últimos meses y su alejamiento de la Fórmula 1 dejaron muy tocada su autoridad.
"Fueron tres años y medio de agravios, viajes, reuniones con abogados y dios sabe qué más", se quejó en una entrevista con la agencia de noticias británica PA. "Otros tres meses habrían sido un problema. Estuve trabajando los fines de semana para recuperar lo que no podía hacer en la semana".
El diario británico "The Guardian" consideró que el acuerdo alcanzado el martes "le permite volver a liderar el negocio multimillonario que él mismo expandió durante las últimas cuatro décadas". Pero para ello el británico tendrá que demostrarse capaz de resolver varios focos de problemas en la Fórmula 1.
Preocupa por ejemplo la caída de espectadores en algunos circuitos y por televisión. También siguen abiertos encendidos debates sobre los motores turbo o sobre los continuos cambios de reglamento que suelen desviar la atención de lo que va ocurriendo en las carreras.
Como Ecclestone no mostró hasta ahora ningún interés en desarrollar un plan claro y ambicioso para el manejo de redes sociales, los equipos temen además perder atractivo para sus seguidores y patrocinadores. Y la expansión a Rusia (en octubre) y Azerbaiyán (en 2016) no sentó bien en todas partes.
Tanto el presidente de Ferrari, Luca di Montezemolo, como el jefe de la junta directiva de Daimler, Dieter Zetsche, reclamaron en ese contexto "cambios y progresos" para evitar que los diversos frentes abiertos terminen golpeando a largo plazo la Fórmula 1.
Montezemolo envió una carta al jefe de la CVC, Donald Mackenzie, proponiéndole una "cumbre estratégica" para definir el futuro de la categoría, mientras que Zetsche defendió el nombramiento de otras figuras complementarias a Ecclestone en la toma de decisiones. "¿En qué compañía el jefe hace todo?", se preguntó en una entrevista con el diario "Frankfurter Allgemeine Zeitung".
En esas aguas turbulentas volverá a navegar Ecclestone después de resolver el juicio.
Muchos lo consideran una figura imprescindible en la Fórmula 1 e insisten en que es el gran artífice de haberla elevado a lo que es en la actualidad. "La Fórmula 1 lo necesita ahora más que nunca", dijo el jefe de equipo de Red Bull, Christian Horner.
Otros apuntan que el británico cumplirá en breve ya 84 años y que sus días moviendo los hilos de la categoría están contados. Antes de eso, Ecclestone podría sumar un último aporte a su legado: la salida a Bolsa de la Fórmula 1, un paso analizado desde hace tiempo y tal vez demorado precisamente por el juicio cerrado el martes.
Por Christian Hollmann/DPA