Chicos malos de la NBA: Escándalos que oscurecen estrellas
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El mal comportamiento tiene un alto precio en la NBA: te puede condenar al banquillo, o hundirte para siempre, como le ocurrió a Len Bias, fallecido por consumo de drogas cuando se le consideraba el potencial mejor jugador de la historia
Los jugadores de la NBA Gilbert Arenas, Javaris Crittenton o Eddy Curry han destacado en cada uno de sus equipos por su alta competitividad, obteniendo en ese sentido un diez, sin embargo su mala conducta fuera de los pabellones les está cobrando una elevada factura a nivel deportivo y les otorga un rotundo cero como ejemplo a seguir en la más exigente, y millonaria, competición mundial de baloncesto.
Drogas, armas, sexo y peleas son algunas de las situaciones que han puesto su vida deportiva "al filo de la navaja" con duras sanciones, quedándose al borde de decir adiós a la NBA de sus sueños por comportamientos infantiles e injustificados.
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ARENAS Y LAS ARMAS EN EL VESTUARIO
Actualmente, el caso del base de los Washington Wizards, Gilbert Arenas, es el que destaca sobre el resto, tanto por la gran calidad del jugador como por la cuantía de su sueldo, ya que en los cuatro años que le restan de contrato percibirá algo más de 80 millones de dólares.
La temporada pasada Arenas desenfundó su arma en el vestuario del equipo contra su compañero Javaris Crittenton, quien respondió sacando la suya, todo ello por una deuda de juego de naipes entre ambos. Una acción que acabó con los dos sancionados para el resto del curso -se perdieron medio centenar de partidos- con la consiguiente suspensión de sueldo, además de los procesos judiciales correspondientes.
Un año después se puede apreciar un poco mejor la magnitud de aquella irresponsable actitud. Arenas, de 28 años, comenzó esta campaña como suplente y ya no cuenta con la confianza de los Wizards. Sólo la lesión de su sustituto, el jugador de primer año John Wall, número uno del `draft', ha vuelto a permitirle salir de inicio, una situación que probablemente, por la reciente recuperación del novato, fuerce la franquicia con el fin de darle salida del equipo lo antes posible.
Y como si no aprendiera de los errores, su equipo le sancionó en octubre con una multa de 50.000 dólares por simular que estaba lesionado de la rodilla izquierda. Después del partido de pretemporada, Arenas declaró a los periodistas que había simulado estar lesionado para dar a Nick Young más tiempo de juego. Esa noche Young anotó 24 puntos para los Wizards. Luego, se lesionó de verdad, aunque pudo debutar en la competición un mes más tarde.
El polémico jugador de los Wizards cumplió entre abril y mayo pasados una sentencia de un mes de libertad vigilada, que le obligó a dormir todas las noches en un centro de rehabilitación. Arenas tiene todavía dos años de libertad condicional tras haberse declarado culpable de tenencia de armas en el vestuario de los Wizard. El juez también le impuso una multa de 5.000 dólares y realizar 400 horas de servicios comunitarios.
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LOS ERORRES SE PAGAN CARO
El otro involucrado en el lamentable incidente, Crittenton, de 22 años, ha pagado más caro suerror. Aunque la pena fue la misma, su juventud y su situación contractual dista mucho de la de Arenas y ahora se encuentra como agente libre a la espera de otra oportunidad habiendo cortado su progresión en el peor momento y con muchas papeletas para quedar abocado al olvido.
Por su parte, el pívot de los New York Knicks, Eddy Curry, de 28 años y 2,11 metros de estatura, elegido por los Chicago Bulls en la cuarta posición del `draft' de 2001 por detrás de Pau Gasol, tras un prometedor comienzo con la franquicia de Illinois, firmó con los neoyorquinos un suculento contrato que terminará definitiva e irrevocablemente esta temporada debido a una progresiva caída en su rendimiento deportivo.
Los múltiples escándalos de Curry (sexuales, económicos, homófobos y antisemitas, estos dos últimos con ataques a su ex chófer David Kuchinski) han oscurecido su carrera y han roto por completo una trayectoria que le señalaba como uno de los futuros jugadores dominantes de la liga americana, pero su mala cabeza ha ido marchitando el largo camino que tenía por delante a la misma velocidad que dilapidaba su fortuna (había acumulado 60 millones de dólares en nueve años de carrera).
Curry también sufrió en enero de 2009 el mazazo del asesinato a tiros de su ex novia, Nova Henry, de 24 años, y de la hija de ambos, de nueve meses, Ava. Otro de sus hijos, de tres años, fue encontrado sin lesiones en el lugar de los hechos, un piso de Chicago, ciudad en la que el pívot jugó de 2001 a 2005 en las filas de los Bulls. Una fuente de los Knicks cercana a Curry declaró al diario New York Daily News que el jugador estaba deshecho por la noticia y que lloró cuando se enteró de los asesinatos.
Leonard "Len" Bias ha sido otro de los ejemplos, a no imitar, que nos ha dejado la historia acerca de grandes promesas que han visto truncada su futuro por graves errores propios.
Bias, elegido por los Boston Celtics en 1986 en segundo lugar del `draft' (el número uno fue Brad Daugherty, seleccionado por los Cleveland Cavaliers), estaba llamado a ser uno de los mejores de la historia. Tenía entonces 21 años y su tremendo potencial le sirvió para ser comparado con el propio Michael Jordan, pero dos días después de la elección encontraron su cuerpo sin vida en la habitación del campus, fruto de una arritmia cardíaca producida por sobredosis de cocaína.
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LOS QUE LOGRAN SUPERAR LAS DIFICULTADES
En cualquier caso, este tipo de situaciones no son las más comunes y no es habitual que acaben de forma tan dramática y arruinen definitivamente la carrera de deportistas de élite. El mundo del deporte tiende a proteger, a reducir sanciones y a buscar el perdón de las estrellas ante deslices muy penalizados en la vida diaria de las personas de a pie.
Uno de estos casos sobre esa licencia apta sólo para algunos elegidos, es el del Jugador Mejor Valorado (MVP) de la temporada 2001 de la NBA Allen Iverson, al que indultaron cuando cumplía condena en un centro de menores y que a lo largo de su vida ha tenido innumerables detenciones por agresiones así como por posesión de sustancias prohibidas y de armas.
Aunque hay que reconocer que poco le ha afectado en lo deportivo. Cuatro veces máximo anotador de la NBA y tres veces en el mejor quinteto de la Liga no ha sido suficiente para saciar el hambre de Iverson, de 35 años, que se resiste a dejar el baloncesto en activo y tras un par de difíciles años en los que no acabó de encajar ni en Philadelphia ni en Denver ni en Memphis, decidió buscar este año nuevos horizontes en Europa, en donde juega con el Besiktas de Turquía.
La lista de protagonistas de grandes y pequeños delitos es interminable, pero la NBA no sólo ofrece ese lado oscuro del deporte y, de hecho, son mayoría los casos contrarios. Jugadores con una vida difícil hasta el extremo, que a pesar de los grandes obstáculos que han tenido, ya sea por el entorno familiar (Carmelo Anthony o Lamar Odom) como por graves lesiones, han sabido sobreponerse y ser un ejemplo de profesionalidad al haber demostrado un tremendo espíritu de superación y sacrificio.
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Gorka de Tomás López