Arropado por Toronto, Vladimir Guerrero Jr. se disculpa tras sus ‘incendiarias’ declaraciones
Tras una temporada muy por debajo de sus antecedentes, el cañonero había dicho: “a mí me pagan por lo que ya hice”, pero luego acepta que se equivocó
La temporada 2026 terminó de manera complicada para Vladimir Guerrero Jr. y los Blue Jays de Toronto. Sin embargo, cuando parecía que la eliminación del equipo sería el principal tema alrededor del club, unas declaraciones del dominicano sobre su contrato de 14 años y 500 millones de dólares provocaron una nueva tormenta.
En una entrevista con la comunicadora Verónica Batista, Guerrero explicó que el histórico contrato que firmó en 2025 no se le otorgó por lo que necesariamente hará durante los próximos años, sino por todo lo que había conseguido hasta ese momento. “A mí me pagan por lo que ya hice”, fue una de las frases que más repercusión tuvo entre los aficionados.
El problema llegó porque esas declaraciones aparecieron justo cuando Guerrero atravesaba una de sus temporadas ofensivas más discretas en las Grandes Ligas. Hasta el tramo final de la campaña, el dominicano apenas había conectado nueve cuadrangulares y acumulaba números muy alejados de los que normalmente se esperan de uno de los principales rostros de la franquicia.
En la temporada regular terminó con 143 juegos, promedio de .262, nueve jonrones y 57 carreras impulsadas, además de un OPS de .693, de acuerdo con los registros oficiales de MLB.
La situación se volvió todavía más delicada porque Toronto quedó eliminado de la carrera por los playoffs. Así, las palabras de Guerrero fueron interpretadas por parte de la afición como una señal equivocada en un momento en el que el equipo esperaba mucho más de su principal figura.
El propio jugador, inicialmente, sostuvo su postura. Después de que los comentarios comenzaran a circular, explicó que no estaba mintiendo y que simplemente había expresado lo que sentía. También pidió que sus palabras fueran entendidas dentro del contexto de la entrevista y de lo que intentaba transmitir.
GUERRERO JR. DIO UN PASO ATRÁS
Dos días después, sin embargo, el dominicano decidió ofrecer una disculpa pública. El 25 de septiembre, frente a una gran cantidad de medios en Toronto, reconoció que las palabras utilizadas no representaron exactamente lo que quería expresar.
“Sentí que todos, mis fanáticos y todos, merecen una disculpa de mi parte”, explicó Guerrero, quien aseguró que había reflexionado sobre lo ocurrido.
El primera base también reveló que habló con su padre, Vladimir Guerrero Sr., integrante del Salón de la Fama. De acuerdo con el propio jugador, su padre fue contundente al decirle que lo que había hecho estaba mal y que debía ofrecer una disculpa a los aficionados.
Después de cerrar ese episodio, Guerrero regresó a la alineación de Toronto para la última serie de la campaña. Ese mismo día, los Blue Jays derrotaron 6-5 a los Cincinnati Reds, en un partido en el que el dominicano produjo una carrera con un sencillo en la séptima entrada.
La dimensión de la polémica también se explica por el tamaño del acuerdo que Guerrero firmó en abril de 2025. Los Blue Jays le garantizaron 14 años y 500 millones de dólares, contrato que se extiende hasta la temporada 2039 y que estableció en ese momento un récord para una extensión de contrato en las Grandes Ligas.
Toronto no solamente apostó por el talento del dominicano. La organización lo convirtió en el rostro de su proyecto a largo plazo y en el jugador alrededor del cual pretende construir durante buena parte de la próxima década.
El propio presidente y CEO de los Blue Jays, Mark Shapiro, destacó cuando se anunció el acuerdo que Guerrero había capturado el corazón de Toronto y que la franquicia esperaba verlo terminar su carrera con el equipo.
Por eso, cada temporada y cada declaración del dominicano adquieren una dimensión diferente. El contrato no sólo representa una cifra extraordinaria: también elevó las expectativas sobre todo lo que haga dentro y fuera del terreno.
TORONTO MANTIENE SU RESPALDO
A pesar de la polémica, la organización no ha dado señales de poner en duda su relación con Guerrero. Por el contrario, el contrato mantiene al dominicano ligado a Toronto hasta 2039, y la franquicia lo ha presentado como una pieza central de su futuro.
La postura resulta coherente con lo expresado por Shapiro desde la firma del acuerdo: la intención de los Blue Jays era convertir a Guerrero en un jugador de legado, alguien que pudiera permanecer prácticamente toda su carrera con la organización.
En el vestidor también ha existido respaldo. El manager John Schneider ha señalado anteriormente que Guerrero es un jugador especial y que el contrato trae consigo responsabilidades adicionales por el papel que desempeña como rostro de la franquicia.
La polémica, por lo tanto, no modifica el escenario contractual. Toronto tiene comprometido a Guerrero por los próximos 13 años y la organización continúa construyendo alrededor de él.
UNA TEMPORADA PARA OLVIDAR
Lo que sí tendrá que cambiar es el rendimiento. Guerrero venía de una campaña 2025 en la que bateó .292, conectó 23 jonrones y produjo 75 carreras, además de tener una actuación histórica en los playoffs, donde terminó con .397 de promedio, ocho cuadrangulares y un OPS de 1.289 durante los 18 encuentros de postemporada.
El contraste con 2026 fue evidente. Sus nueve cuadrangulares y 57 carreras impulsadas quedaron muy lejos de las cifras que había acostumbrado a entregar durante sus mejores temporadas.
También resulta llamativo el contraste con su trayectoria. Guerrero es cuatro veces All-Star, ganó el Premio Hank Aaron en 2021, un Guante de Oro y dos Silver Sluggers, además de haber conquistado el Home Run Derby de 2023.
Por eso, el reto para 2027 será mucho más amplio que superar una controversia mediática. Guerrero tendrá que recuperar la producción ofensiva que convirtió a Toronto en uno de los equipos dispuestos a garantizarle medio billón de dólares.
EL SIGUIENTE CAPÍTULO
La disculpa pública cerró, al menos por ahora, el episodio generado por la entrevista. Guerrero reconoció el error, escuchó el consejo de su padre y aseguró que continuará trabajando para mejorar.
Ahora tendrá que transformar esas palabras en resultados. La presión será inevitable para un jugador que tiene garantizados 500 millones de dólares y que está llamado a ser uno de los principales referentes de los Blue Jays durante las próximas temporadas.
Toronto, por su parte, mantiene el compromiso que adquirió en 2025. La organización no puede desligar su futuro de Guerrero porque precisamente decidió convertirlo en el eje de ese futuro.