Astros de Houston hacen limpia y comienzan con el mánager, Joe Espada y su cuerpo técnico
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El equipo texano inicia una reestructuración profunda después de terminar la temporada con marca de 81-81 y quedar eliminado en la Serie de Comodines
Los Astros de Houston decidieron dar un golpe de timón después de una temporada que quedó lejos de las expectativas. La organización anunció que no renovará el contrato del mánager Joe Espada, quien deja el puesto tras tres campañas al frente del equipo y nueve años dentro de la franquicia.
La decisión llegó después de que Houston terminara la temporada regular de 2026 con 81 victorias y 81 derrotas, antes de sufrir una nueva eliminación en la Serie de Comodines de la Liga Americana. El resultado terminó por acelerar una reestructuración que busca devolver a los Astros al grupo de contendientes por la Serie Mundial.
Pero Espada no será el único en salir. La directiva también decidió prescindir de varios integrantes del cuerpo técnico, en una sacudida que confirma la intención de renovar buena parte de la estructura deportiva del equipo.
Entre los integrantes que dejarán sus cargos se encuentran Tim Cossins, instructor de receptores; Tommy Kawamura, coordinador de planificación de juegos; Tony Perezchica, coach de tercera base; Anthony Iapoce, asistente de bateo, y Ethan Katz, asistente de pitcheo.
También saldrá Omar López, quien se desempeñaba como coach de banca, aunque la organización le ofreció la posibilidad de continuar en otra función. Por ahora, entre los integrantes del staff que permanecerán están Josh Miller, coach de pitcheo; Dave Clark, coach de primera base; Jason Bell, coordinador de campo, y Victor Rodríguez, coach de bateo.
La reestructuración se suma a la salida del gerente general Dana Brown en agosto, quien dejó la organización por mutuo acuerdo después de conversar con el propietario Jim Crane. Con ese movimiento y los cambios en el dugout, Houston busca replantear su proyecto deportivo de cara a la próxima temporada.
DOS TÍTULOS DIVISIONALES, PERO SIN VICTORIAS EN PLAYOFFS
Espada asumió el cargo en 2024, después de la salida de Dusty Baker, con la misión de mantener a Houston entre los protagonistas de las Grandes Ligas. Sin embargo, aunque consiguió dos títulos de la División Oeste de la Liga Americana, en 2024 y 2026, no pudo ganar un solo encuentro de postemporada como mánager.
En sus tres temporadas al frente del equipo registró 256 victorias y 229 derrotas, con porcentaje de triunfos de .528. Su balance en playoffs fue de 0-4, con eliminaciones por barrida ante los Tigres de Detroit en 2024 y los Medias Blancas de Chicago en 2026.
La eliminación más reciente resultó especialmente dolorosa porque Houston terminó con marca de .500, pero aun así conquistó su división y obtuvo un boleto a los playoffs. El equipo no logró superar la primera ronda y quedó expuesto a las deficiencias de una plantilla que ya no cuenta con algunas de las figuras que impulsaron su etapa más exitosa.
Tras la eliminación, Espada expresó su deseo de continuar en Houston y recordó los momentos que vivió durante sus nueve años en la organización, primero como coach de banca y después como mánager. Sin embargo, la directiva optó por cerrar el ciclo.
SEATTLE, UNA POSIBLE NUEVA CASA
El futuro profesional de Espada ya había comenzado a generar interés antes del anuncio de su salida. Los Marineros de Seattle recibieron autorización de Houston para entrevistarlo como candidato a ocupar su vacante de mánager, después de que decidieran no continuar con Dan Wilson.
La posibilidad añade un elemento interesante a la rivalidad de la División Oeste, pues Espada conoce desde dentro la estructura de los Astros, a sus jugadores y la manera en que trabaja la organización. No obstante, su llegada a Seattle todavía dependerá del proceso de selección del equipo.
Para Houston, la prioridad será encontrar tanto un nuevo mánager como un gerente general, después de la salida de Dana Brown. El propietario Jim Crane tendrá que definir el rumbo de una franquicia que dominó buena parte de la Liga Americana durante años, pero que ahora necesita renovar su proyecto y recuperar terreno.
La salida de Espada marca el final de una etapa, no necesariamente el de los problemas de Houston. El desafío será reconstruir un equipo competitivo, reforzar sus áreas débiles y recuperar la confianza de una afición acostumbrada a ver a los Astros luchar por el campeonato.