Cruz Azul al fin vuelve a ganar, Gallos se hunde

Deportes
/ 19 septiembre 2021

La próxima semana, Cruz Azul se enfrentará a Puebla en la Angelópolis y Gallos visitará a unos Bravos que van a la alza.

Luego de cuatro partidos sin conocer la victoria, tres empates y una derrota. Cruz Azul volvió a sumar de a tres puntos al derrotar a Gallos 2-0 en un Estadio Azteca preocupado por que la afición celeste no volviera a realizar el grito homofóbico, tal como lo hizo ante Monterrey en el duelo de Concachampions.

Las anotaciones de los celestes fueron obra de Bryan Angulo al minuto 41 y Lucas Passerini cerró la obra al 90’. Con este resultado, los cementeros se ubicaron en séptima posición con 13 unidades, mientras, Querétaro se quedó en el penúltimo lugar de la tabla general con seis unidades.

La próxima semana, Cruz Azul se enfrentará a Puebla en la Angelópolis y Gallos visitará a unos Bravos que van a la alza.

¡A toda Máquina!

El grito de ¡gooool! Se ahogó en las miles de gargantas celestes que se dieron cita en el Estadio Azteca. Ignacio Rivero filtró un pase para el ‘Piojo’ Alvarado, quien al llegar a línea de fondo y sacó un pase a primer poste, justo a la llegada de Angulo, quien controló, y ante la presión de un zaguero queretano retrasó la pelota para Yotún, quien al ver completamente solo a Orbelín Pineda. El guerrerense sacó un potente disparo que se estrelló en las manos de Washington Aguerre, quien tras el rebote despejó el esférico lejos de su arco.

A pesar de las ausencias el equipo de Juan Reynoso se mostró dentro del terreno de juego con dinamismo, tocando la pelota de un lado para otro, obligando a que Gallos se replegaran en el fondo, situación que provocó continuas llegadas sobre la meta de los visitantes, sobre todo por las bandas, pero la puntería de los cementeros no estaba fina, ya que cabezazos y disparos terminaron estrellándose en la publicidad o en las tribunas.

Gallos intentó sacudirse la presión celeste con trazos largos, saltándose las líneas, lo que por momentos no solo alejó el peligro de su meta, sino que generó poner nerviosa a la defensa celeste. Tras un rebote, el delantero de los emplumados, Nicolás Sosa prendió la pelota de primera intención y el esférico pasó a centímetros del arco defendido por Andrés Gudiño.

Tras este susto, La Máquina continuó presionando a Querétaro, hasta que la entrega y esfuerzo dentro del terreno de juego tuvo su recompensa. La defensa queretana le dio un regalito a Bryan Angulo, quien con garra, coraje y fuerza logró quitarse de encima la pegajosa marca y sacó un disparo cruzado para vencer a Aguerre haciendo estremecer los cimientos del Coloso de Santa Úrsula con el grito de ¡gooool!

La anotación aumentó el hambre de triunfo de los celestes, pues a segundos de que el árbitro, Edgar Morales hiciera silbar su ocarina para decretar el final de los primeros 45 minutos, Ignacio Rivero reventó el travesaño.

Se le acabó el gas

Para el complemento la tónica del encuentro fue la misma. Cruz Azul dominó a Gallos, quien se replegó bien en su mitad de la cancha, aguantando el dominio celeste, quien intentó una y otra vez por las bandas y con disparos de larga distancia, pero por desgracia ningún balón llevaba dirección de arco.

Por momentos Gallos intentó nivelar el encuentro arrebatándole a los cementeros la posesión del esférico e intentar nuevamente con pelotazos llegar al arco de Gudiño, en un par de ocasiones tuvo que emplearse a fondo para salvaguardar su arco.

Cruz Azul no quería irse con una sola anotación, así que continuó yendo al frente, una y otra vez, hasta que nuevamente un error de Gallos le abrió la puerta para ampliar el marcador. En los minutos finales del encuentro, Nacho Rivero, desbordó por banda izquierda y sacó un centro templado, el cual el ex cruzazulino, Omar Mendoza cortó con la mano, por lo cual el nazareno marcó ¡penalti! A favor de los celestes.

Lucas Passerini fue el encargado de cobrar la pena máxima. El argentino engaño a Washington Aguerre y de parte interna mandó guardar la redonda en la portería visitante, generando una fiesta en el Azteca, donde el grito de gol fue acompañado de brincos, aplausos y mucha cerveza por los aires, pues la Máquina volvía a la senda de la victoria luego de tres empates y un descalabro.