UEFA, Concacaf y AFC lanzan advertencia a Infantino: ‘El futbol no es una posesión’
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UEFA, Concacaf y AFC publicaron una carta conjunta en la que cuestionaron la forma en que se toman decisiones dentro de FIFA y señalaron que el futbol debe estar al servicio de sus asociaciones
La disputa por el rumbo de la FIFA sumó este lunes un nuevo episodio. UEFA, Concacaf y la Confederación Asiática de Futbol (AFC) difundieron una carta conjunta en la que cuestionaron la manera en que se han tomado algunas decisiones dentro del organismo y recordaron que el futbol internacional no puede quedar sujeto a los intereses de una sola persona.
El posicionamiento ocurre en medio de la tensión generada por el proyecto FIFA Forward Enterprise, una iniciativa que contemplaba crear una estructura empresarial para administrar parte de los derechos comerciales y de transmisión de la Copa del Mundo y el Mundial de Clubes. La propuesta, que finalmente fue retirada, incluía la posibilidad de vender hasta 20 por ciento de esos derechos y obtener recursos de hasta 4 mil 200 millones de dólares.
Aunque el documento no menciona por su nombre a Gianni Infantino, presidente de la FIFA, el contexto de la carta deja claro que las críticas están relacionadas con su gestión y con la forma en que se impulsaron las últimas iniciativas.
“Este deporte no es una posesión”, sostienen las tres confederaciones, al defender la idea de que el liderazgo dentro del futbol debe entenderse como una responsabilidad ante las asociaciones y no como una facultad personal.
La carta fue firmada por Aleksander Ceferin y Theodore Theodoridis, por UEFA; Victor Montagliani y Philippe Moggio, por Concacaf; así como Salman Bin Ibrahim Al Khalifa y Datuk Seri Windsor John, por la AFC.
Uno de los principales cuestionamientos está relacionado con la falta de consulta que, según las confederaciones, acompañó al proyecto empresarial. UEFA, Concacaf y AFC consideran que la iniciativa representó un “error de juicio” debido al poco tiempo en que fue planteada y a la ausencia de un proceso amplio de diálogo con las 211 asociaciones miembro de FIFA.
La tensión aumentó después de que la FIFA difundiera la semana pasada un comunicado en respaldo de Infantino. El organismo aseguró que existe una campaña para intentar debilitar el liderazgo de su presidente y recordó que fue elegido democráticamente por sus asociaciones miembro.
Sin embargo, las tres confederaciones cuestionaron también la reunión que dio origen a ese pronunciamiento, debido a que solamente participaron algunos integrantes del Comité de Gestión de FIFA y no el órgano completo.
Para UEFA, Concacaf y AFC, la situación refleja un problema que va más allá del proyecto empresarial. Su reclamo se centra en la transparencia, la rendición de cuentas y la necesidad de que las decisiones que afectan al futbol mundial sean tomadas mediante consultas entre sus distintas estructuras.
Con la propuesta económica ya descartada, el conflicto ahora se concentra en la forma de gobernar la FIFA y en la relación entre su presidencia y las confederaciones que integran el futbol internacional.