VW va a la conquista de América y abre en México su planta número 100
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Unos 700 trabajadores fabricarán en Silao 330,000 motores TSI al año.
Wolfsburgo, Alemania .- La automotriz alemana Volkswagen acelera: mañana inaugurará en la ciudad mexicana de Silao su planta número 100 en el mundo. No es casualidad que haya optado por México: en el continente americano, además de en Asia, se definirá el título de mayor fabricante mundial de automóviles.
Puede ser que el año pasado a VW se le haya escapado la corona. Con las estimaciones actuales, Toyota fue la que vendió más coches en el mundo, y también General Motors marcha bastante adelantado. Pero los alemanes quieren superar a sus rivales a más tardar en 2018.
Expertos del sector automotor piensan que incluso lo logrará un par de años antes.
En el camino VW aprieta el acelerador. Su presidente ejecutivo, Martin Winterkorn, inaugurará este martes la planta de Silao, en el centro de México, en una ceremonia a la que asistirá el presidente de México, Enrique Peña Nieto.
Unos 700 trabajadores fabricarán en Silao 330,000 motores TSI al año. La automotriz con sede en Wolfsburgo destinó unos 400 millones de euros (550 millones de dólares) a la moderna planta, y el dinero parece estar bien invertido.
Desde Silao los motores irán tanto a la planta de la ciudad mexicana de Puebla, donde hasta hace una década se producían los tradicionales "escarabajos", como a la planta productora del Passat inaugurada en 2011 en la ciudad estadounidense de Chattanooga.
Gracias al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), los vehículos terminados podrán ser vendidos sin problemas también en Canadá. VW tiene frente a sí un mercado de 460 millones de personas.
En la lucha por el título mundial, la región desempeña un papel clave para el consorcio alemán. El mercado está en expansión. Tan sólo en Estados Unidos las ventas de automóviles aumentaron un 13 por ciento el año pasado para totalizar 14,5 millones de unidades.
Sin embargo, la competencia es dura. VW tiene que enfrentar a los "big three" -General Motors, Ford y Chrysler-, y también a los poderosos asiáticos, con Toyota a la cabeza.
Durante largo tiempo las ventas de VW en Estados Unidos fueron tambaleantes. Sólo con el nuevo Jetta producido en Puebla y el nuevo Passat de Chattanooga cambiaron las cosas. La filial de lujo Audi consiguió, a su vez, ventas récord.
El consorcio germano logró en general un alza fabulosa de ventas el año pasado en Estados Unidos, con un incremento del 31 por ciento a 580.000 unidades. Tiene así una participación en el mercado de un cuatro por ciento y todavía le queda espacio para crecer.
En las calles mexicanas los autos de VW son parte del paisaje desde los tiempos del "vocho", como se le dice en México al "escarabajo". La participación en el mercado ronda un 17 por ciento. La subsidiaria Volkswagen de México fue fundada en 1964 y da empleo a cerca de 14.000 personas.
"México no está nada mal. Para los fabricantes de automóviles hay todavía claramente muchas posibilidades de crecer", dice el experto alemán Stefan Bratzel.
Según señala, la calificación de los empleados ya es casi equiparable a la de los estados del sur de Estados Unidos y sólo la alta criminalidad representa un riesgo serio.
En la planta de Puebla se producen el Beetle, el Jetta y el Golf Variant, que ahora podrán utilizar motores fabricados en Silao. Pero la mira de los estrategas no se limita a América del Norte, sino que apunta también a aprovechar el crecimiento robusto de Centroamérica.
De la misma manera, se facilita la exportación hacia otras regiones del mundo porque México ha firmado más tratados de libre comercio que Estados Unidos.
De hecho, esa es una de las razones por las que Audi decidió construir en México su primera planta en el continente americano, que producirá a partir de 2016 camionetas deportivas (todoterreno).
"Muchas cosas juegan a favor de México, entre otros los bajos costos laborales", afirma Bratzel. "Sin embargo, hay que tener cuidado. La mayoría de los países quieren que se genere más empleo en los lugares donde se venden los autos".
En especial a los estadounidenses, que tienen un sentido patriótico, les gusta que sus vehículos se fabriquen en su propio país.
Los japoneses tomaron nota de ello y aumentaron su presencia en Estados Unidos. Toyota es hoy la número tres en el mercado detrás de GM y Ford. Honda y Nissan también juegan en las grandes ligas.
El próximo paso de VW en Estados Unidos podría ser fabricar en Chattanooga una camioneta mediana y de precio atractivo. Winterkorn, el jefe del consorcio, habló de esa posibilidad en octubre en una visita a Nueva York.
El presidente del comité de empresa de Volkswagen, Bernd Osterloh, considera que hay buenas posibilidades de que se concrete, pero, según dijo a la agencia dpa, "todavía no se ha decidido nada".
Hace dos años y medio, cuando se tomó la decisión de establecer en Silao la planta de motores, Jochem Heizmann, hoy presidente de VW de China, lo dijo claramente: se trata de "ir a la ofensiva" en América del Norte. VW está ahora en pleno ataque.