Spanair presenta un concurso voluntario de acreedores
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La empresa anunció que dentro de poco presentará un expediente de regulación de empleo para los algo más de 2,000 trabajadores de la plantilla.
Madrid, España.- La aerolínea española Spanair presentó hoy un concurso voluntario de acreedores y anunció un expediente de regulación de empleo sobre toda su plantilla, tras el abrupto cese de sus actividades, implementado el viernes en medio de unos problemas financieros insuperables.
"Tenemos que ser muy diligentes y hacerlo todo muy rápido", dijo poco antes de la presentación del concurso de acreedores y del anuncio del expediente de regulación de empleo el presidente de Spanair, Ferrán Soriano, en declaraciones a una radio catalana.
Según informaron medios españoles citando fuentes judiciales, el concurso voluntario de acreedores se presentó en Barcelona, base de la compañía aérea, con unas deudas que superan los 300 millones de euros.
En una reunión con sus trabajadores en la ciudad catalana, la empresa anunció que dentro de poco presentará un expediente de regulación de empleo para los algo más de 2,000 trabajadores de la plantilla.
Spanair ingresó el domingo 1,000 euros del sueldo de enero a cada uno de sus trabajadores, aunque no pudo garantizar que vayan a recibir el resto del dinero de sus nóminas en el corto plazo.
La desaparición de la compañía afecta también a otros 2.000 trabajadores a los que Spanair daba trabajo de forma indirecta, todos ellos ahora también ante el escenario del desempleo, que en España afecta ya a 5.27 millones de trabajadores, un 22.85 por ciento de la población activa.
Miembro de la alianza Star Alliance, Spanair cuenta con una flota de 29 aviones y operaba unos 200 vuelos diarios. El cese abruto de sus operaciones dejó en tierra este fin de semana a al menos 22,000 pasajeros.
La administración pública catalana, principal accionista de Spanair, es el principal acreedor de la empresa. Le sigue la aerolínea sueca SAS, a la que la compañía española debe 165 millones de euros. SAS fue su primer accionista hasta el año 2009 y ahora es propietaria del 10.9 por ciento de Spanair. Entre los acreedores hay también varias entidades financieras con las que la compañía aérea contrajo un crédito. Además tiene que hacer frente al pago de las nóminas de sus empleados.
Según el presidente de Spanair, ésta logrará generar activos con la venta de sus aviones, si bien todos ellos los opera en alquiler. "Cerramos por una falta de recursos en el tiempo que teníamos", dijo Soriano. "Si hubiéramos tenido más tiempo y otras condiciones macroeconómicas hubiera sido mucho más probable encontrar un socio".
La suspensión de las operaciones de Spanair, que desde hace tiempo registraba fuertes pérdidas y un alto endeudamiento, se vio precipitada por la ruptura de las negociaciones con Qatar Airways -inicialmente interesada en comprar al menos un 49 por ciento de la tercera compañía aérea española- y por la decisión de la administración pública catalana, su principal accionista, de no aportar más fondos públicos a la empresa, llamada en su día a convertirse en compañía de bandera catalana.
La administración autonómica catalana y el ayuntamiento de Barcelona aportaron 150 millones de euros al capital de Spanair en los últimos tres años. Apoyándose en ella, las autoridades públicas catalanas querían convertir el aeropuerto barcelonés de El Prat en un "hub" internacional. Una aspiración a la que sin embargo no renuncian, aunque hoy admitieron que será más difícil tras la desaparición de la aerolínea.
En esta semana, Spanair tendrá que recolocar a más de 60,000 pasajeros que tenían pasajes para volar con ella entre hoy y el viernes. Iberia, Vueling y Air Europa mantendrán las tarifas de rescate, con precios por debajo de los habituales, que pusieron en marcha durante el fin de semana para los viajeros afectados por el cese de actividad de la aerolínea catalana.
Los pilotos de Iberia, en huelga por la creación de la filial de bajo coste de esta compañía española, se ofrecieron hoy a volar de forma gratuita para recolocar a los pasajeros de Spanair afectados.
La crisis de Spanair ha tenido efecto positivo sobre las aerolíneas que competían con ella. La "low cost" Vueling, con sede también en Barcelona y participada por Iberia en casi un 46 por ciento, se disparó hoy en Bolsa durante la jornada, llegando a subir sus acciones un 20 por ciento.