Bruselas veta la fusión de las Bolsas de Nueva York y Fráncfort
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Los dos operadores pueden aún apelar la decisión de Bruselas ante el Tribunal Europeo.
Bruselas, Bélgica.- Los planes de fusión entre las Bolsas de Nueva York y Fráncfort se estrellaron contra la Comisión Europea, que hoy vetó la formación del mayor mercado de valores del mundo para evitar posiciones monopólicas.
En su dictamen de 450 páginas, las autoridades comunitarias rechazaron la operación anunciada hace un año porque "habría creado una posición monopólica en el mercado de derivados financieros", explicó el comisario de Competencia, Joaquín Almunia.
"Al final no teníamos otra opción que prohibir la fusión", dijo el español en una conferencia de prensa en Bruselas. "Afianzar un monopolio llevaría a mayores precios y menor innovación, y no va en interés de Europa".
Ambas compañías mostraron su decepción y su rechazo a la medida. NYSE Euronext, operador de la Bolsa de Nueva York, anunció que las dos plazas discuten ahora los pasos para dar por finalizado su acuerdo de fusión.
"Estamos decepcionados y fuertemente en desacuerdo con la decisión de la UE (...) Ahora es tiempo de avanzar y volver a enfocarnos en cumplir nuestra estrategia de existencia", añadió NYSE.
La Bolsa alemana, entre tanto, habló de "un día negro para Europa y para su competitividad futura en los mercados financieros globales", al tiempo que acusó a Bruselas de decidir "en base a una definición irreal del mercado".
Los dos operadores pueden aún apelar la decisión de Bruselas ante el Tribunal Europeo. Recientemente el jefe de NYSE, Duncan Niederauer, aseguró que analizaría responder con medidas legales a un posible veto.
Para Deutsche Börse y New York Stock Exchange (NYSE) es el tercer intento fallido de unirse. La oferta de compra lanzada por Fráncfort en febrero por un valor de 9.600 millones de dólares preveía una nueva empresa con una participación de un 60 por ciento para los alemanes y de un 40 para los estadounidenses.
Desde mediados de febrero de 2011 los dos operadores intentaban lograr el apoyo de las autoridades de vigilancia y competencia a ambos lados del Atlántico.
El lucrativo negocio de derivados en Europa fue el obstáculo insalvable para Bruselas: en este sector, las filiales Eurex (de Deutsche Börse) y Liffe (de NYSE Euronext) habrían acaparado más de un 90 por ciento de cuota de mercado, lo que Almunia consideró virtualmente un monopolio.
Los dos operadores ofrecieron varias concesiones para salvar la operación, incluyendo la venta de Liffe, pero no lograron convencer a la Comisión.
"Estos mercados son el corazón del sistema financiero y es crucial para toda la economía europea que sigan siendo competitivos", explicó. "Intentamos encontrar una solución, pero los remedios ofrecidos quedaban lejos de resolver nuestras preocupaciones".
Sin embargo, la decisión no fue unánime entre los 27 miembros de la Comisión. Al parecer el comisario de Demanda Interna, Michel Barnier, mostró sus reparos al veto y defendió en cambio que se postergara la decisión, reveló el propio Almunia.
Según fuentes comunitarias, Barnier consideró positivo tener un "campeón" bursátil en Europa y ofrecer así un contrapeso a Asia.