En este sexenio, remesas serán menores a las registradas antes de 2006: experto
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El presidente Enrique Peña Nieto y el Congreso deben asumir el compromiso de que desarrollo y migración sean un eje transversal en políticas públicas "y no estar esperando a que la economía estadunidense se recupere": Rodolfo García Zamora.
México, DF.- En el presente sexenio, las remesas que los migrantes mexicanos enviarán al país serán menores a las registradas hasta antes de 2006, afirmó en entrevista el especialista en migración, remesas y desarrollo regional y rural, Rodolfo García Zamora, quien sostuvo que el presidente Enrique Peña Nieto y el Congreso deben asumir el compromiso de que desarrollo y migración sean un eje transversal en las políticas públicas "y no estar esperando a que la economía estadunidense se recupere, algo que, de acuerdo con Fondo Monetario Internacional (FMI) no va a suceder al menos en los siguientes cinco años".
El también exdirector de la Facultad de Economía y exsecretario académico de la Universidad Autónoma de Zacatecas enfatizó que dicha crisis, que ha afectado a la comunidad mexicana migrante en aquel país, "ha refutado todos los falsos paradigmas de la fortaleza de la economía estadunidense, pero también todas las predicciones, y es en este escenario cuando se requiere un cambio radical en la política económica de generación de empleos y desarrollo nacional en México. No es posible que este año los migrantes aporten 24 mil millones de dólares en remesas, y el nuevo gobierno y el Congreso reduzcan en 35 por ciento el presupuesto" para programas de apoyo a los connacionales.
Destacó que quizá uno de los programas de apoyo al migrante que más proyección internacional le ha dado a los gobiernos de México, es el de remesas colectivas que surgió de manera espontánea en las organizaciones de migrantes durante los años 60 y que el gobierno de Carlos Salinas de Gortari convirtió en política gubernamental a través de la modalidad de dos por uno (por cada dos dólares que se invertían en las comunidades receptoras de remesas, el gobierno aportaba uno), que en 1991 pasó a tres por uno y que el presidente Vicente Fox convirtió en programa nacional.
"Dicho programa aprovecha la filantropía de los migrantes en sus comunidades de origen y ello ha permitido financiar entre 2003 y 2012, 20 mil proyectos de infraestructura básica. Pero hoy es un programa con un techo financiero por parte del gobierno, muy bajo, de apenas 525 millones de dólares para este año. Además, la mayor parte de las obras financiadas en este esquema por los migrantes son obras que el gobierno debería estar financiando por obligación constitucional", condenó el especialista.
González Zamora lamentó, además, que a este programa, financiado en su mayor parte por los migrantes, deban aplicarse reglas de operación definidas de manera "vertical y autoritaria" por la Secretaría de Hacienda, en cuya definición no participan las organizaciones de migrantes ni las comunidades a las que van destinadas. Se trata, además, de un programa que no forma parte de una estrategia de desarrollo regional y local "para fortalecer las raíces económicas, sociales y de arraigo de las comunidades".
Actualmente, agrega, "tenemos cientos de comunidades de Michoacán, Jaliscoo Guanajuato, que tienen ya todos los servicios básicos, pero falta lo principal: no hay empleo. La ausencia de empleo ha sido la principal carencia en este país desde 1982, lo que se agrava con el retorno a México de al menos 3 millones de migrantes", por eso, apunta, es indispensable una política de Estado sobre migración y desarrollo integral para mantener la cohesión y la gobernabilidad del país.
Dicha política de Estado debe contar, añadió, con "políticas específicas de desarrollo económico y social con una política sectorial y regional, un cambio institucional en los tres niveles de gobierno y un proceso de organización y capacitación permanente de las dos mil organizaciones de migrantes y sus comunidades de origen".