México, en riesgo por nueva burbuja financiera
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Como se sabe, el origen de la crisis financiera de 2008 fue la burbuja hipotecaria que se formó en Estados Unidos y algunos otros países desarrollados como Irlanda y España
La siguiente burbuja especulativa podría formarse en México. Es necesario estar alerta para identificarla a tiempo, si es que aparece, y prepararse para enfrentar los efectos negativos que pudiera traer consigo.
Ben Bernanke, ahora presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, argumentaba en 2005, para explicar el déficit de la cuenta corriente norteamericana, que existía una sobreoferta mundial de ahorros, es decir, que el monto de los ahorro s mundiales era muy elevado con respecto a las oportunidades de inversión.
El exceso de capitales con respecto a los activos provoca que las oportunidades de inversión más atractivas reciban importantes flujos de capital, lo que incrementa su rendimiento; esto a su vez atrae más inversiones y su rendimiento aumenta aún más hasta que el precio del activo deja de tener una relación directa con su valor intrínseco, es decir, surge una burbuja.
Como se sabe, el origen de la crisis financiera de 2008 fue la burbuja hipotecaria que se formó en Estados Unidos y algunos otros países desarrollados como Irlanda y España.
Con la turbulencia financiera que se desató en 2008, los flujos de capital se dirigieron a las que son consideradas como las inversiones más seguras como son los bonos del gobierno norteamericano. En la actualidad, estos capitales están recibiendo un rendimiento muy bajo y, con el regreso de la calma en los mercados financieros internacionales, están empezando a buscar oportunidades más atractivas.
Las mejores oportunidades de inversión no se encontrarán en los países desarrollados porque la crisis los ha dejado con varios problemas. Entre estos, destaca la elevada deuda pública que tendrá que disminuirse con aumentos de impuestos y disminuciones del gasto público, por lo que el crecimiento de estos países seguramente será bajo en los años por venir. Por el contrario, muchos de los países en desarrollo han crecido a pesar de la crisis y se espera que presenten un elevado dinamismo, así que estos países serán el destino de la sobreoferta de ahorros y el hogar más probable de las nuevas burbujas especulativas.
Es posible que México no sea un destino del capital internacional porque su crecimiento ha sido relativamente bajo en comparación con otras economías emergentes, además del grave problema de inseguridad que se vive en el país. Sin embargo, México es una de las economías en desarrollo de mayor tamaño y podría atraer fuertes sumas de capital que darían margen a tener su propia burbuja especulativa.
La llegada de importantes inversiones a México puede tener consecuencias tanto positivas como negativas.
Entre las positivas se puede considerar que las empresas tendrían más financiamiento para las empresas, aunque la mayor parte de los flujos de inversión podrían no llegar nunca al sector productivo del país.
Entre las consecuencias negativas estaría la apreciación del peso por la entrada de dólares, lo que dificultaría las exportaciones y la competencia con los bienes importados, con lo que se afectaría la producción nacional. Además, se tendría el riesgo de que algún evento provocara la salida masiva de estos capitales con la consecuente desestabilización del país.
La política actual de Banco de México de acumulación de reservas internacionales puede ser útil para prevenir los efectos negativos que pudieran traer consigo los flujos de capital. El proceso de acumulación de reservas limita la apreciación del peso, además de que entre mayores sean las reservas del país mayor será la capacidad de las autoridades de limitar los efectos desestabilizadores de una salida repentina de capitales.
El trabajo del recién creado Consejo de Estabilidad Financiero puede ser muy importante en este contexto.
Asimismo, podría ser conveniente establecer un impuesto a la entrada de capital -excluyendo la inversión que se haga directamente en activos productivos- de forma que se desincentive la entrada de inversión de cartera y que se logre aumentar la recaudación, con lo que se podría disminuir la deuda y la vulnerabilidad del país.
Es importante estar alerta a la posibilidad de que se forme una burbuja especulativa en México ya que si la crisis de 2008 provocó que los inversionistas perdieran la confianza en países como España, Irlanda y Grecia, es decir, países desarrollados con los cuales los capitales internacionales suelen ser benevolentes, podríamos esperar consecuencias más graves si se formaran y reventaran burbujas en países en desarrollo, como Sudáfrica, Vietnam o México, donde los flujos de capital emigran a la menor provocación.
*Profesor de Entorno Económico del IPADE